Maxwell, según la acusación, habría ayudado a Epstein en el reclutamiento de las víctimas. De acuerdo a la Fiscalía, se ocupaba de "intentar normalizar el abuso sexual" hablando de sexo con las víctimas, con las que tanto Epstein como ella pasaban mucho tiempo y salían a pasear, en un intento por ganarse su confianza, desvistiéndose frente a ellas o estando presente durante los encuentros sexuales para que ellas se sintiesen "protegidas" ya que había una mujer adulta presente. "Ella armaba la trampa. Pretendía ser una mujer en quien las víctimas podían confiar."
La acusación también proclama que Maxwell pedía a las víctimas que den un masaje a Epstein, que a veces involucraba un abuso sexual. En algunas ocasiones, según se la acusa, Maxwell"participaba en el abuso".
En 2016, ella había sido interrogada bajo juramento y negado su relación con las acusaciones contra el empresario.
La británica será trasladada a Nueva York para enfrentarse a la Justicia, según decidió una jueza federal de New Hampshire luego de que Maxwell hubiese comparecida de forma virtual por la pandemia del coronavirus. Podría enfrentar hasta 35 años de prisión si es condenada. La Fiscalía aseguró que tiene pruebas sólidas en su contra. Entre ellas, los testimonios de varias víctimas respaldadas con documentos de registros de vuelos, entradas de diario o fichas de negocios.
A quien también ha afectado el arresto de la "madama" de Epstein es al príncipe Andrés. Recordemos que en junio los fiscales de Nueva York solicitaron formalmente al Reino Unido poder tomar testimonio al príncpe sobre sus presuntos vínculos con Epstein, poniendo en un aprieto al gobierno británico. Andrés no goza de inmunidad parlamentaria y el gobierno de Boris Johnson deberá resopnder positiva o negativamente a los Fiscales de Nueva York. El príncipe ha reconocido anteriormente su amistad con Epstein y con Maxwell pero ha negado haber tenido participación alguna en sus actos ilícitos.
Durante la conferencia de prensa donde los fiscales detallaron las acusaciones contra Maxwell, urgieron al príncipe a presentarse a declarar.
La periodista Alana Goodman, quien escribió un libro sobre la misteriosa muerte de Epstein, aseguró a Fox News que cree que "muchos de los amigos de Jeffrey Epstein que sintieron alivio tras su muerte, deben estar aterrorizados en este momento, porque creo que Ghislaine Maxwell tiene todo el incentivo para hablar en esta situación. Epstein está muerto, ella no tiene que preocuparse de protegerlo a él ni a nada en este punto."
Por otro lado, Goodman asegura que Maxwell no es el tipo de persona que "se quitaría la vida", según le preguntó el periodista, pero que "este no es el estilo de vida al que está acostumbrada".