Aunque los ataques verbales al parecer ahora tomaron un camino más allá cuando Estados Unidos eligió ingresar en el Mar de China, específicamente en Malasia que son aguas disputadas hasta el momento. Sin embargo, al estilo Estados Unidos, la Marina justificó su presencia al decir que habían registrado intervenciones chinas en el área: el clásico "si ellos lo hacen yo también" y claro una forma de tensar todavía más la relación entre ambos gigantes. Pero la gran diferencia entre ambas intervenciones es que China nunca dejó de estar presente en esas aguas, sin embargo Estados Unidos puso un freno cuando llegó la pandemia.
Por supuesto, ahora es turno de China de reactivarse ya que la Casa Blanca tiene el ojo puesto en controlar la situación interna del país. La misma lógica utilizó Xi el fin de semana pasado cuando llevó a cabo una ola de arrestos a disidentes en Hong Kong, lo cuál dejo claro que el gobierno chino no piensa perder más tiempo en cumplir sus objetivos que fueron interrumpidos durante 2 meses por el Coronavirus. Entre esos planes se encuentra el hacer crecer la influencia del país en la región del Mar de China.
Volviendo a la presencia de buques de guerra norteamericanos en la región, es importante recordar que no es la primera vez que sucede, sobretodo teniendo en cuenta que la seguridad nacional de Taiwán está en manos de Estados Unidos, y claro sabiendo que en 2019 cuando las tensiones entre ambas potencias eran más fuertes que nunca antes, también habían existido situaciones de este estilo.
Es así que en agosto pasado, Estados Unidos había enviado sus portaaviones con dirección al puerto de Manila, en el corazón de la crisis territorial que existe en el Mar del Sur de China donde conviven las islas de Taiwán, Brunéi, Filipinas, entre otras, todas donde China reclama su soberanía. Todo como una forma de provocación hacia Beijing ya que la región está en disputa teniendo en cuenta que es uno de los principales canales de comercialización marítima la zona y está repleta de lugares no explorados en los que se puede encontrar petróleo y gas natural, algo que Estados Unidos busca permanentemente, al igual que China.