Por otro lado, esto marca un antes y un después en la política internacional de Estados Unidos y en la doctrina que lleva adelante Donald Trump, aunque ya la había dejado en claro mucho antes. Sin embargo, el volver a estar presente en Arabia Saudita, cuando la última vez había sido en 2003 para vigilar de cerca a Osama bin Laden, se crea un discurso contrario al del presidente que desde su primer campaña política viene prometiendo que sacrá a las tropas de Medio Oriente.
Desdeque Estados Unidos decidió salir de Arabia Saudita acabo una época de tensiones entre ambos países para dar paso a un período de paz y colaboración entre las naciones, tanto en cuanto a asistencia militar como negocios comerciales. Sin embargo, la presencia de Estados Unidos en el territorio tiene que ser estrictamente con contrarrestar la influencia de Irán en la región, y esto por supuesto es también un seguro para los sauditas, sobretodo después de los ataques a la petrolera: Saudi Aramco.
Si bien el gobierno de Irá nunca reconoció su participación, tanto Estados Unidos como Arabia Saudita culparon al régimen religioso. Recordemos también que hay otra cosa que une a ambas naciones: el asesinato del periodista, Jamal Khashoggi, algo en lo que Arabia Saudita no puede arriesgarse a quedar en evidencia.
Por su parte, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, nunca se refirió directamente al hecho de que Estados Unidos este de vuelta instalado en el territorio. Aunque claro que la sociedad lo sabe porque tan solo una semana atrás, el Secretario de Estado, Mike Pompeo hizo una visita por la base aérea del Príncipe Sultán. Sin embargo, el campamento no llegó solo ya que luego de las últimas tensiones con Irán, se montó lo que podria ser una pared de defensa de cuatro baterías de misiles Patriot.
"Los sauditas comparten nuestros objetivos estratégicos. Son un importante aliado y socio", dijo Pompeo a los medios regionales durante su visita. Sin embargo, decidió pasar por alto el hecho de que el Congreso de Estados Unidos no está de acuerdo con los ejercicios militares y la situación en Arabia Saudita, lo que al parecer será otra causa de enfrentamiento entre el Legislativo y Ejecutivo de cara a un posible segundo mandato de Donald Trump.
Esto nos dirige directamente a una pregunta: ¿hasta cuando se quedarán las aproximadamente 2.500 tropas de Estados Unidos en el territorio? Tampoco existe respuesta concreta, ya que hay más de un factor en juego. Lo único que está claro es que los soldados norteamericanos tienen prácticas militares y comidas variadas a diario en el medio de Arabia Saudita.