“Es muy importante que la gente de Hong Kong continúe recordando la tragedia del 4 de junio y conserve la memoria y no permita que la autoridad china intente borrar la memoria de toda la nación”, había manifestado en 2019 Richard Tsoi, el vicepresidente de la Alianza de Hong Kong en apoyo de los movimientos democráticos patrióticos de China. Sin embargo hoy la situación es muy distinta ya que si bien llegaron cambios en cuanto al lugar que la isla tiene en el mundo después de las protestas y las represiones, hoy el control lo tiene China.
Para el presidente Xi Jinping es uno de sus principales objetivos mantener el orden el los territorios alrededor de china continental que el mismo sigue considerando como parte del país, entre ellos Taiwán y Macao entre otros. Aunque frente al avance del mes pasado sobre Hong Kong, las potencias occidentales como el Reino Unido reaccionaron y el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, aseguro que se está considerando la opción de ofrecer la ciudadanía británica para casi 3 millones de residentes de Hong Kong. "Si China procede a justificar sus temores, entonces Gran Bretaña no podría, en buena conciencia, encogerse de hombros y alejarse", puso el mandatario en su artículo de opinión en The Times.
“Espero que no llegue a esto. Todavía espero que China recuerde que las responsabilidades van de la mano con la fuerza y el liderazgo ", concluyó el mandatario dejando en claro que por parte de occidente China tiene mucho que perder. Pero ¿es realmente así? teniendo en cuenta que uno de sus mayores aliados comerciales: la Unión Europea evito condenar el accionar de Xi.