Pero al abandono de los kurdos ahora se estaría sumando la complicidad por los bombardeos que detectó el propio ejército norteamericano, según revela este martes (12/11) el diario The Wall Street Journal: “funcionarios militares de EE. UU. Vieron las transmisiones en vivo de drones el mes pasado que parecían mostrar a árabes respaldados por Turquía que atacaban a civiles durante su asalto a combatientes kurdos en Siria, ataques que los estadounidenses informaron a sus comandantes como posibles crímenes de guerra”.
El 9/11 drones bombardearon las afueras de la ciudad de Heisha junto con el intenso vuelo de los aviones de combate del ejército de ocupación turco.
El bombardeo resultó en víctimas civiles no identificadas.
Miles de personas desplazadas de Tal Abyad en la ciudad de Heisha quedaron expuestas al peligro debido al bombardeo.
Por su parte, este 12/11 Erdogán adelantó que le reclamará a Estados Unidos no haber respetado plenamente sus compromisos sobre la retirada de las fuerzas kurdas en Siria.
"Le diré, adjuntando documentos, que el acuerdo que concluimos no fue respetado plenamente", declaró Erdogan en una rueda de prensa en el aeropuerto de Ankara.
"Lamentablemente hasta ahora no es posible decir que los grupos terroristas se hayan retirado de la región", afirmó Erdogan, refiriéndose a la milicia de los kurdos sirios Unidades de Protección Popular (YPG).
"Ni Rusia ni Estados Unidos no han logrado que los grupos terroristas se retiren según el calendario acordado", insistió Erdogan.
El acuerdo logrado el 17 de octubre por el vicepresidente estadounidense Mike Pence en Ankara permitió frenar la ofensiva lanzada por Turquía en el noreste de Siria a fin de expulsar a YPG, aliado de Estados Unidos en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
El acuerdo prevé la retirada de las YPG de la frontera turca y la creación de una zona de seguridad de 32 km de ancho en territorio sirio.
En un acuerdo separado, concluido el 22 de octubre, Erdogan y el presidente ruso Vladimir Putin convinieron en que las milicias kurdas se retiren de otros sectores de Siria en coordinación con el ejército sirio.
El New York Times aporta otro indicio sobre la actitud de Trump: “Las relaciones informales entre los miembros de la familia ayudan a explicar el curso de la diplomacia entre la Casa Blanca y el líder de Turquía”.
“Detrás de la actitud acomodaticia del presidente Trump hacia Turquía hay un canal secundario inusual: un trío de yernos que se casaron con el poder y ahora juegan papeles clave en la conexión de Ankara con Washington”, agrega y menciona a Jared Kushner, yerno y asesor de Donald Trump casado con Ivanka y que tiene lazos con el príncipe saudita Mohamed bin Salman, cuestionado por el crimen de Khashoggi.