Moscú asegura que los resultados de sus ensayos indican que el antídoto genera una respuesta inmunológica, sin efectos secundarios o complicaciones.
Sin embargo, la poca transparencia del programa ruso, ha despertado preocupación.
"Espero que los chinos y los rusos estén de hecho probando su vacuna antes de administrársela a alguien", dijo el Dr. Anthony Fauci, máxima autoridad epidemiológica de Estados Unidos.
En mayo, un informe del gobierno de Moscú proclamó que la primera persona en el mundo en ser vacunada contra el virus había sido un investigador ruso, quien se había inyectado él mismo con el antídoto.
Rusia comenzará la fase 3 de los ensayos de la vacuna a comienzos de agosto, dijo Kirill Dmitriev, del Fondo de Inversión Directa de Rusia, entidad que, controlada por el estado, invierte en el esfuerzo del país por la vacuna.
El ensayo de fase 3 es la única manera de determinar si la vacuna es efectiva. La Organización Mundial de la Salud mantiene una lista de los ensayos clínicos de vacunas en el mundo. El de Rusia no figura en esa lista. Así y todo, la agencia de regulación rusa aprobaría la vacuna este mes, dijo Dmitriev.
El Instituto Gamaleya ya probó su vacuna en soldados.
Los reguladores occidentales, por otro lado, han dicho que difícilmente habría vacuna aprobada antes de fin de año.
Rusia ha sido acusada por los gobiernos de USA, Canadá y Gran Bretaña de haber intentado robar investigación para la vacuna, algo desmentido por Moscú, que asegura que su vacuna está basada en un diseño utilizado por científicos rusos para contrarrestar el ébola hace unos años.
La vacuna que comenzarían a aplicar en octubre será similar a la desarrollada por la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca. Utiliza un adenovirus que causa un resfrío leve en humanos genéticamente modificado para provocar que las células que infecta, desarrollen proteínas de las espigas del nuevo coronavirus.