El informe no nombra a las personas cercanas a Trump que buscaba influir el Kremlin, pero parecería haber una referencia hacia al antiguo abogado personal del expresidente republicano, Rudolph W. Giuliani, quien fue el que impulsó las acusaciones de corrupción sobre Biden y su familia relacionadas con Ucrania, detalla el diario estadounidense The New Yor Times.
"El estado ruso y los actores proxy que todos sirven a los intereses del Kremlin trabajaron para afectar las percepciones públicas de los Estados Unidos de una manera consistente", afirma el informe.
No sólo Rusia, también Irán llevó a cabo una operación de influencia encubierta con el objetivo de socavar la reelección de Donald Trump, pero no promovió directamente a sus rivales, sostiene el informe no clasificado de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional.
El accionar fue aprobado por el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, e involucró a las agencias militares y de inteligencia del país persa, que utilizaron mensajes abiertos y encubiertos y realizaron operaciones cibernéticas, señaló.
Según el informe, China consideró las posibilidades de influir en el voto presidencial, pero decidió no hacerlo ya que creyó que cualquier operación fracasaría y sería contraproducente.
Sin embargo, el informe señala que no hay indicios de que ningún actor extranjero haya intentado alterar "ningún aspecto técnico del proceso de votación en las elecciones estadounidenses de 2020", incluidos los sistemas de registro de votantes, las papeletas individuales, los sistemas de tabulación de votos o el informe de resultados, a diferencia de 2016.
Además, el documento descartó las acusaciones de fraude electoral alimentados por la Administración Trump.