"Un empleador que despide a un individuo por ser homosexual o transgénero despide a esa persona por rasgos o acciones que no habría cuestionado en miembros de un sexo diferente. El sexo juega un papel necesario e indiscutible en la decisión, exactamente lo que prohíbe el Título VII ", escribió en su declaración el juez Gorsuch quien además fue elegido por el presidente Trump.
Al mismo tiempo la decisión llega como un revés para el presidente Donald Trump cuyo fuerte electoral es el mundo conservador y en consecuencia siempre se mostró reticente en cuanto a la comunidad homosexual. Tal es así que algunos días atrás la Casa Blanca dio a conocer que se derogarán algunas medidas que protegían a los miembros del colectivo a la hora de recibir atención médica y someterse a procesos quirúrjicos. Si bien la las leyes generales establecen que es ilegal discriminar en el ámbito de la salud por raza, nacionalidad o orientación sexual, en 2016 antes de retirarse de su cargo, el ex presidente Barack Obama había reforzado ese punto haciendo hincapié sobre la comunidad LGBT. Esto es con lo que ahora Donald Trump dio marcha atrás.
La misma permitiría que todos los centro de atención médica que estén conectados con el gobierno federal ya sea que reciban fondos o que dependan completamente de el, estarán en todo su derecho a negar ciertas intervenciones a las personas de la comunidad LGBT, entre ellas operaciones de cambio de sexo. Esta no es la primera acción de Trump contra el colectivo en 4 años ya que anteriormente prohibió el ingreso de personas transgénero en el servicio militar. Mientras tanto la discriminación social contra la comunidad continua a diario en las calles.