Femke Halsema, el alcalde de la ciudad propuso hace algunas semanas que los puntos turísticos de la ciudad como la parte vieja no solamente este ocupada por bares donde venden tortas con cannabis, la zona roja donde se encuentran los burdeles y locales de souvenires. El objetivo es reordenar la ciudad en un lugar donde quienes viven en lo que se conoce como "ciudad vieja" no se vean obligados a salir de su zona para ir al supermercado. Claro que a esto se le suma el desorden y falta de limpieza que significa una ciudad tan turística como Amsterdam.
Es por eso que la iniciativa no tiene como objetivo principal quitar lo que le interesa a los turistas sino mover el foco hacia la historia y lo pintoresco que ofrece Amsterdam. Sin embargo, por el otro lado, las empresas que se dedican al negocio de los burdeles o los bares específicamente de cannabis o mismo quienes ofrecen paseos en el Río Ámstel que aparece en todas las fotos de la ciudad, que además fueron los que más sufrieron el cierre de fronteras, la falta de turistas y la crisis de pandemia, necesitan que todo continúe como hasta ahora para volver al negocio. Es así que un cambio como el que propone el gobierno para ellos no es lo más indicado en estos momentos