El acuerdo está sujeto a la aprobación del tribunal y contribuiría con el valor total de la compañía a un organismo establecido en beneficio de los demandantes y del pueblo estadounidense, explica Deutsche Welle.
El presidente de Purdue, Steve Miller, dijo que el acuerdo "proporcionará miles de millones de dólares y recursos críticos a las comunidades de todo el país que intentan hacer frente a la crisis de los opioides."
Miller aseguró que la reestructuración evitará "gastar cientos de millones de dólares y años de litigios".
Parte del acuerdo indica que la familia Sackler aportará US$ 300 millones (podría ser más en el futuro).
Los opioides han sido recetados a mansalva en las últimas 2 décadas en USA. El analgésico más vendido es el OxyContin, que enriqueció a la familia Sackler.
Más de 47.000 estadounidenses murieron por sobredosis de opiáceos en 2017 y cerca de 3/4 de los que se volvieron adictos en la década del 2000 comenzaron con píldoras recetadas, explica Reuters.
Los fabricantes, tales como Purdue, exageraron los beneficios de los opiáceos y minimizaron sus riesgos. Además, se los acuso de haber financiado a terceros que impulsaron ideas no probadas y rentables, como la pseudoadicción: que los pacientes que mostraban signos de adicción solo necesitaban dosis más altas.
A principios de este año, Oklahoma había llegado a un acuerdo con Purdue por US$ 270 millones.