La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ya llamó a cesar su uso y de ahora en más continuar bajo el PCR (la prueba de referencia, que tarda más tiempo).
“Nos dieron 8.000 test sin haberlos validado, y gracias a la prudencia de la Consejería de Sanidad no se hizo distribución masiva”, dijo una fuente de la Comunidad de Madrid, citada por el periódico El Mundo. “No valen”, enfatizó.
Lo cierto es que la noticia causó mucho ruido en España y una lluvia de cuestionamientos, acentuados en las últimas horas, pero al mismo gobierno español, debido a que los test habrían sido comprados a una empresa del país asiático sin la licencia oficial de la Administración Nacional de Productos Médicos de China.
Así lo informó la embajada del país oriental en España a traves de su cuenta de Twitter, en la que además escribió que el Gobierno no hizo caso de las recomendaciones de China, que proporcionó a Sanidad «una lista de recomendaciones de proveedores clasificados», entre los que no se encontraba Shenzhen Bioeasy Biotechnology.
Fernando Simón, director del Centro Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias fue quien confirmó ante medios locales la llegada de estos test fallidos, pero ha informado de que son 9.000 las pruebas que no funcionan de un total de 640.000 que se han comprado a China. Se desconoce aun si resto se los adquirió de la misma empresa.