Aunque con extremismos los investigadores no solo se refieren a los usuarios seguidores del republicano sino también a los medios de comunicación conservadores. Por supuesto esto va en contra de las acusaciones de Trump sobre el hecho de que los republicanos son censurados y en consecuencia las supuestas "fake news" de las que siempre se agarra el presidente. “La izquierda radical tiene el mando y control total de Facebook, Instagram, Twitter y Google", dijo el mandatario cuando los gigantes de las redes quisieron bloquearlo por sus discursos de odio.
"Lo que estamos viendo, la militarización de las redes sociales en nombre de los demócratas y la supresión abierta de material que daña a los demócratas a los vítores de la prensa, es uno de los momentos políticos más peligrosos que he visto", escribió Ben Shapiro, el seguidor de Trump y columnista conservador. En parte es cierto, teniendo en cuenta que las redes sociales si están militarizadas, para ambos lados del pasillo. Aunque en cuanto a supresión, no existe nada igual por lo menos hasta el momento.
Es así que el estudio de POLÍTICO analizó más de 2 millones de publicaciones. Lo que encontraron es que el nivel de difusión a la hora de compartir información, no importa de que sea con tal de que ataque a los demócratas y Joe Biden, es mucho más coordinada que cualquier cosa. Pero no una coordinación planeada de ante mano sino un sentimiento de comunidad y militancia que lleva a eso.
Lo curioso es que la famosa burbuja de las redes sociales es lo que se encuentra más fuerte que nunca en estos momentos. Teniendo en cuenta que quien comparte publicaciones sobre Donald Trump, lo único que va a recibir es información sobre eso y desde su mismo punto de vista. Es por eso tal vez que por momentos parece que son los comentarios y campañas demócratas las que acaparan Internet con sus campañas de voto y apoyo directo hacia Joe Biden.
Aunque esto no es lo único que existe en Internet, así como cientos de políticos y actores incentivan a votar por Donald Trump, otros cientos de expertos, influencers, periodistas, entre otras profesiones, incentivan a votar por el presidente. "Hay una enorme cantidad de contenido que no se enciende. Pero cuando algo se pone de moda, se vuelve increíblemente viral", dijo Kornbluh, un ex funcionario de las administraciones de Obama y Clinton.