El alcalde neoyorquino se hizo eco así de las palabras utilizadas por el titular del Comité de Salud de la ciudad, Mark Levine, quien causó revuelo en 'Twitter' al revelar que el jefe del equipo forense investiga la posibilidad de cavar fosas comunes en los parques, informó el diario 'The New York Times'.
En principio De Blasio negó que se fueran a usar los parques como sitios de fosas comunes, temporales e impersonales, para enterrar a las 3485 víctimas fatales del coronavirus Covid 19.
Pero de adoptarse tal medida, el secretario de prensa del Alcalde, Freddi Goldstein, deslizó que el predio elegido sería Hart Island, en el Bronx, hasta tanto siga el estado de alerta por la pandemia.
"Se cavarán trincheras para 10 ataúdes en fila. Se hará de una manera digna, ordenada y temporaria. Pero será duro de tragar para los neoyorquinos", dijo Levine, y en un intento por controlar las críticas surgidas de su mensaje en 'Twitter', aseguró ayer a la tarde que usar Hart Island como cementerio improvisado es un "plan de contingencia" posible y que "si el índice de mortalidad baja lo suficiente no será necesario" aplicarlo.
Desde el equipo forense de la ciudad de Nueva York se limitaron a establecer públicamente que las morgues "todavía tienen una capacidad adecuada en estos momentos" para enfrentar el desarrollo de la pandemia de coronavirus Covid-19.
Estados Unidos se convirtió en el país con más casos confirmados desde el inicio de la pandemia y para este lunes ya tenía 364.723 pacientes infectados y un total de 10.524 víctimas fatales, según cifras recopiladas por la Universidad Johns Hopkins.
Uno de los focos de contagio más importantes del país -y del mundo, actualmente- está en Nueva York.
Allí las funerarias están desbordadas y los camiones refrigerados crecen como alternativa para conservar los cadáveres.
Las imágenes son terribles: cuerpos cubiertos con sábanas blancas o lonas, transportados en camillas por empleados con vestimenta protectora hacia los camiones refrigerados, porque las morgues de los hospitales y las funerarias están desbordadas.
Solo la ciudad de Nueva York registra más de 72.000 casos del coronavirus y los muertos superan los 500 por día desde hace una semana -el sábado se alcanzó el récord de 630 en 24 horas-.
Algunas funerarias decidieron no aceptar muertos por el coronavirus, lo cual desbordó a las que sí lo hacen.
Para Pat Marmo, que administra cinco funerarias en la ciudad, el estrés generado por este flujo de cadáveres es difícil de manejar. Él mismo acaba de perder a un primo y a otro familiar debido a la pandemia. "Los hospitales nos presionan para que vayamos a buscar los cuerpos, pero no tenemos locales para mantenerlos", dijo Marmo. Subrayó que ahora hay "tres veces más" muertes que en tiempos normales y que la agenda de entierros está llena hasta el mes próximo. "Es como un 11 de septiembre que dura días y días", indicó.