De esta forma aproximadamente 4.8 millones de personas solamente tienen permitido entrar y salir de la ciudad de Madrid para fines laborales y de atención médica. Al mismo tiempo que los horarios de apertura de restaurantes, bares y negocios fue reducida al igual que la cantidad permitida en reuniones privadas. Antes eran 10 personas ahora son 6 el mínimo permitido.
Según lo que explican desde el diario EL PAÍS, hay por lo menos 7.000 policías trabajando en una operación especial para controlar y concretar el cierre de la ciudad. Tal es así que cualquiera que incumpla las normas tendrá que pagar una multa como lo fue a principios de a pandemia allá por el mes de marzo en España. Claro que si el gobierno nacional elije extender el cierre más allá de dos semanas tendrá que plantearlo al Congreso Nacional ya que es lo que permite la Constitución.
Por su parte, desde la Organización Mundial de la Salud, el ex director de Acción Sanitaria en Crisis, Daniel López, asegura que las medidas que ahora tomó el gobierno de izquierda de Sánchez tendrían que haber sido implementadas mucho tiempo antes, por lo menos hace dos semanas. A esto agregó que la posibilidad de un bloqueo total también podría ser una opción en caso de que la curva de contagios no se reduzca.
Tengamos en cuenta que durante los últimos meses Europa no solo levanto las fronteras internas y llevó adelante su temporada de verano turística. Sino que también permitió las reuniones masivas, de más de 10 personas, la apertura de restaurantes con cierto protocolo y hasta la apertura de los cines, algo que en Estados Unidos por ejemplo sigue siendo un problema que ataca a las grandes cadenas de cine. La buena noticia es que hoy la preocupación está en los contagios y no las muertes masivas teniendo en cuenta que la tasa de mortalidad está estable.