Navalny sigue grave y en coma inducido pero muestra "alguna mejoría"
El político opositor ruso, Alexei Navalny, permanece en un coma inducido y conectado a un respirador en el hospital Charité de Berlín, tras un presunto envenenamiento.
El político opositor ruso, Alexei Navalny, permanece en un coma inducido y conectado a un respirador en el hospital Charité de Berlín, tras un presunto envenenamiento.
Su estado es grave pero está estable y muestra "alguna mejoría", indicaron los médicos alemanes que lo están tratando.
Los médicos alemanes aseguran que Navalny fue envenenado con una sustancia que aún no han podido identificar pero que pertenece a la familia de los inhibidores de colinesterasa.
Sus homólogos rusos, quienes lo atendieron durante la emergencia, sin embargo, negaron que algún veneno haya sido detectado en su organismo y atribuyeron su condicion a un trastorno metabólico provocado por una fuerte caída del nivel de azúcar en la sangre.
El entorno de Navalny ha dicho que desconfía de ese hospital y cree que la demora en permitir su traslado a Berlín fue intento de borrar los rastros del veneno en su cuerpo. Los médicos rusos afirman que el paciente no estaba en condiciones de ser trasladado antes.
En un documento reproducido por la agencia Europa Press, los médicos alemanes aseguraron que su vida no corre peligro pero "debido a la gravedad del envenenamiento del paciente, es demasiado pronto para evaluar los posibles efectos a largo plazo."
La clínica agregó que la sintomatología de la crisis colinérgica causada por una inhibición de la colinesterasa ha disminuido.
"Hubo alguna mejoría en los síntomas causados por la ingestión" de una sustancia del grupo de los inhibidores de la colinesterasa, afirmó el hospital Charité.
La portavoz de Navalny, Kira Yarmish, confirmó en un tuit que "no hay actualmente una grave amenaza para su vida". "No obstante los médicos se abstienen de cualquier pronóstico" agregó.
"Tenemos la obligación de hacer todo para que este asunto sea aclarado", dijo la canciller alemana, Angela Merkel.
La policía rusa anunció el jueves que ha comenzado "exámenes preliminares vinculados con la hospitalización de Alexei Navalny el 20 de agosto en Omsk".
Desde el ministerio ruso del Interior afirmaron que estudiarán “todas las circunstancias” y decidirán si abren o no una causa criminal.
El pasado martes, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que lo primero que hace falta para iniciar una investigación es que exista un "fundamento" y, según él, "no está demostrado que fuera envenenado".
Sin embargo, poco después el Ministerio de Exteriores ruso se mostró favorable a que se "investigue a fondo todas las circunstancias de lo sucedido".
Por su parte, la Fiscalía General de Rusia señaló ayer que, por el momento, no hay motivos para abrir una causa penal.