Desde 2018, cuando el presidente Trump decidió retirarse del acuerdo nuclear con Irán, que existen las sanciones y tensiones constantes entre el republicano y el gobierno iraní. El período más tensó llegó a principios de 2020 con el asesinato del general y comandante de las Fuerzas Armadas del país: Qasem Soleimani. En consecuencia muchos comenzaron a hablar de la posibilidad de una tercera guerra mundial, llevando los acontecimientos a un extremo por supuesto. Aunque esto no fue suficiente amenaza para que Irán deje de producir y Estados Unidos de presionar con sanciones.
Al parecer la crisis del coronavirus vino como una gran debilidad para el gobierno de Irán que lo llevó a aceptar el ingreso de la ONU. Esto teniendo en cuenta que sus relaciones con los líderes europeos también se tensaron. Sin embargo desde Bruselas no impusieron sanciones con el régimen y siempre optaron por una vía de conversaciones: razón por la cuál también se tensaron las relaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos.
Aunque volviendo al ingreso de la ONU para investigar en Irán, esto es un gran cambio porque marca el comienzo de una etapa de cooperación entre Irán y los organismos internacionales. Esto teniendo en cuenta que la OIEA comenzó con una investigación sobre la supuesta producción ilegal de energía nuclear en 2018, una vez que desde Israel dieran a conocer documentos iraníes sobre un sitio que parecía de producción nuclear. Lo que en otras pañabras incumplía el Tratado de Armas Nucleares con Europa y Estados Unidos.
Estos sitios mencionados en investigaciones serán revisados y por supuesto expondría cualquier tipo de trabajo nuclear que se salga de lo normal y establecido. Esta es una de las primeras veces que la OIEA es recibida en el territorio aunque en tanto Irán sigue negando la existencia de un objetivo ilegal en el programa de producción nuclear.