Radio Televisión Española (RTVE) dijo que personas no identificadas emitieron ilegalmente en su página web ese día. Descartó que se haya tratado de un sabotaje informático externo, sino que se estiman que alguien aprovechó un canal que seguía abierto en la página para la transmisión en tiempo real. Está en marcha una investigación para identificar a el o los responsables. La principal hipótesis, entonces, es que el "sabotaje" fue hecho por alguien desde adentro.
El canal +24 está alojado en la web RTVE.es y puede ofrecer varias señales al mismo tiempo. El usuario elige los contenidos que quiera, explica Europa Press. Normalmente, cuando la emisión termina, el canal se cierra. El día anterior a la emisión de la entrevista a Puigdemont, el canal se había utilizado para ofrecer una rueda de prensa a través de un satélite, pero no se cerró.
"Lo que sí es seguro es que no es un hackeo porque nadie ha abierto la puerta para entrar y transmitirlo. Eso no ha sucedido. Esa señal que se ha visto se ha emitido a través de la vía de +24 porque la puerta estaba abierta. Se había quedado abierta desde el día anterior", han expresado a Europa Press, para después añadir que la investigación aún no está cerrada.
Según sus datos, +24 transmitió el 12/12 "una señal de video interna no planificada del canal Russia Today", que fue seguida por 864 usuarios únicos en todo el día y, en la franja de 4 a 5 de la tarde, por 96.
Varios medios españoles hicieron eco de un comentario de la directora de RT, Margarita Simonyan, quien ironizó en un tuit sobre lo sucedido: "No sabemos quién lo hizo. Honestamente. Pero muy bonito, pues".
RT explicó que la fue un comentario irónico dado que RT es a menudo acusado de "hackear" transmisiones, pero que los medios españoles interpretaron como si se estuviera jactando de lo sucedido.
"RT aplaude el hackeo", tituló ABC.
Hay que entender que estamos en un contexto de permanente desconfianza entre Rusia y Europa/USA. Al Kremlin se lo acusa de haber interferido en procesos electorales y en diferentes conflictos lejos de sus tierras, mientras que para Moscú se trata de acusaciones infundadas, basadas en la "rusofobia". En noviembre se conoció que un juzgado de Barcelona investiga si la unidad de élite de espionaje ruso GRU-29155 intervino en el proceso independentista de Cataluña, con el objetivo de desestabilizar Europa.