Mucho creen que sí, otros (en su mayoría baby boomers) simplemente critican la presencia de los jóvenes en las decisiones de los gobiernos alrededor del mundo. Sea como sea, esto ya está ocurriendo con personajes como Greta Thunberg por el cambio climático, Ofelia Fernández, la legisladora por la Ciudad de Buenos Aires más joven el la historia argentina, o hasta Pete Buttigieg, el pre candidato demócrata de 38 años que aspira con derrotar a Donald Trump en noviembre.
Mientras tanto, en los debates del Partido Demócrata se preguntan por la edad de los candidatos y la importancia de esto de cara a un lugar en la Casa Blanca, teniendo en cuenta que los dos que encabezan las encuestas son Joe Biden (77 años) y Bernie Sanders (78 años). Esto es un reflejo de que el escenario político sigue en su mayoría poblado de "baby boomers" quienes por supuesto se atan a ideas antiguas y hasta a veces obsoletas y sin visión hacia el futuro. Aunque no significa que esto vaya a continuar de esta forma. El hecho de que uno de los temas más importantes de la campaña sea la salud y la edad del candidato ya tendría que hacer sonar alarmas.
Y esto no solo pasa en el ala demócrata, sino que en el Partido Republicano se repite la historia, empezando nada más y nada menos que desde el propio presidente, Donald Trump (73 años) o Mitch McConnell, el líder republicano del Senado de 77 años. Como explica el artículo de la revista TIMES, uno de los mayores problemas en cuanto a que los cargos políticos más altos estén ocupados por baby boomers es que las problemáticas a nivel global cambian de la mano con la tecnología, algo sobre lo que los millenials conocen y muy bien.
La comunicación por redes sociales, la guerra cibernética, el empoderamiento de las comunidades LGBTQ y el dejar atrás valores conservadores que fueron fuertes en el siglo pasado, son cosas que los millenials dominan por naturaleza y comprenden desde un punto de vista más amplio que el que tal vez puede lograr Donald Trump.
Claro que esto no significa que no logre hacerlo, de hecho lo hace pero con un grupo detrás y con falta de instinto. Esto tampoco significa que los candidatos demócratas y el presidente Trump no sepan hacer política en el siglo XXI, pero si que les falta instinto. "Los boomers que dirigen Washington hoy no estarán para siempre. Se acerca una oleada. Las elecciones de este año podrían decirnos si ya está aquí", explica la revista TIME.
La realidad es que las próximas elecciones demócratas en Estados Unidos darán un claro panorama de cuál será el futuro de los jóvenes en política. Si bien Buttigieg es el único candidato millenial, según las encuestas los jóvenes se ven más atraídos por las ideas de izquierda, sea quien sea que las lleve adelante, es así que según una encuesta de Quinnipiac de enero, 6 de cada 10 jóvenes demócratas favorecen a los candidatos más progresistas: el 39% de los votantes menores de 35 años está a favor de Sanders y el 18% apoya a Warren.
Esto último está relacionado directamente con la percepción que tienen los jóvenes sobre el mundo actual, al parecer el mismo no le está dando lo que ellos esperan. La guerra, la falta de oportunidades, inestabilidad financiera, crisis laboral, globalización, discriminación y en Estados Unidos tiroteos masivos: todas esas son situaciones que le pesan al millenial. En consecuencia se involucran ellos mismos y toman acción: hacen política desde el lugar en el que estén.
Esto aplica para demócratas y republicanos, progresistas y conservadores, izquierdas y derechas, teniendo en cuenta que el partido de Donald Trump también tiene su militancia joven, al igual que el macrismo y el kirchnerismo en Argentina o la grita social que provocó el aborto que puso jóvenes del lado del pañuelo azul y otros del verde.