Las palabras del director de la OMS representaron un giro de 180° en la postura del organismo, que tras concluir la primera fase de su investigación sobre el origen del Covid-19, había calificado como "muy improbable" que este se hallara en un laboratorio de Wuhan.
Pero a esa conclusión se había llegado tras una pesquisa llevada a cabo en conjunto con las autoridades chinas.
Los críticos de la investigación consideran que dado que la OMS no tiene la capacidad de obligar a China a cooperar y entregar acceso a todos los documentos, lugares e información pertinentes, con transparencia absoluta, es baladí que el organismo se dedique a estudiar el origen del Covid-19: no va a poder hallar la verdad.
Ahora, en medio de esta disputa geopolítica por hallar el origen del Covid-19, el patógeno ha reaparecido allá donde apareció por primera vez: Wuhan.
Las autoridades pidieron que se respeten las medidas de seguridad, entre ellas: el uso de mascarilla en público, el distanciamiento y el lavado frecuente de manos.
China registró el domingo otros 98 casos de coronavirus, lo que actualiza el máximo diario de 2021, con la variante Delta, que ya alcanzó una veintena de ciudades y alentó a las autoridades locales, entre ellas a las de Beijing a adoptar un paquete de medidas, que incluye el aplazamiento de la apertura de escuelas.