Gantz ha dicho que se opone a anexar áreas donde viven muchos palestinos y que los que viven en los territorios que sean anexados, deben recibir derechos iguales al resto de los israelíes. Y que cualquier anexación debería ocurrir en el contexto de un ofrecimiento mayor a los palestinos -la idea del palo y la zanahoria-. Israel, dicen algunos, está intentando conseguir que los líderes palestinos se sienten a negociar en el marco del plan de paz de Trump. Sin embargo, este fue percibido como tan desfavorable a los palestinos que eso es difícil que suceda. Con respecto al otorgamiento de derechos de ciudadanía a los palestinos de los territorios que estarian por ser anexados, Seth Frantzman del Jerusalem Post advierte que es improbable que ellos los reciban. Probablemente tendrían menos derechos que los árabes de Jerusalén.
¿Por qué cambiar el status quo ahora? Una teoría apunta a que el gobierno israelí estaría apurado por hacer el movimiento mientras Donald Trump es presidente de Estados Unidos -su reelección en noviembre está lejos de estar asegurada-.
Los medios israelíes comienzan a ofrecer versiones que es interesante mirar para imaginar el futuro. Por un lado, trasciende que el jefe de la Mossad, Yossi Cohen, estuvo reunido con el rey Abdullah II bin Al-Hussein, de Jordania, la semana pasada, para llevarle un mensaje de Netanyahu. La información surge del canal 13 de Israel, que cita como fuente a una autoridad israelí.
La posición de Jordania sobre la anexación ha sido expresada de manera clara: se opone a cualquier tipo de anexación, incluso una parcial porque partiría a Cisjordania en dos, impidiendo el establecimiento de un estado palestino.
El grupo yihadista Hamas, que gobierna la franja de Gaza, ya ha dicho que el plan de Israel de extender soberanía a partes de Cisjordania donde viven israelíes (alrededor de medio millón), sería considerado una "declaración de guerra" contra los palestinos. El plan israelí es "el mayor robo de tierras palestinas en décadas", dijo el portavoz de la rama armada de Hamas.
Según reportó el canal 12 este viernes 26/6 citando a una autoridad de Ramala, Israel ha expresado al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, que los planes de anexación serán reducidos a 2 o 3 asentamientos, y ya no aplicarán al Valle del Jordán. Ese mensaje habría sido transmitido por el jefe de la Mossad al rey jordano y del rey jordano a la autoridad palestina. El representante israelí no habría dicho cuáles asentamientos serán anexados. Hay 3 bloques principales de asentamientos israelíes en Cisjordania: Ma'ale Adumim (al este de Jerusalén), Etzion (al sur de la capital) y Ariel (en el corazón de Cisjordania, al sudoeste de Nablus). Israel ha indicado que procuraría quedarse con ellos bajo cualquier acuerdo negociado con los palestinos. Pero la anexación de la que se está hablando ahora no es negociada, sería un movimiento unilateral que complicaría aún más los lazos entre ambos pueblos.
Netanyahu está esperando el visto bueno de la Casa Blanca para esta primera fase de anexación. Una segunda fase de anexación se extendería aún más: él ha prometido anexar los 132 asentamientos existentes y el Valle del Jordán. Lo más complicado de la decisión, la gran preocupación, es que la anexación haga que colapse la Autoridad Palestina y se desate una nueva ola de violencia en la región. En mayo, Abbas anunció que Palestina abandona "todos los acuerdos" con Israel y Estados Unidos. “Les digo a los israelíes que, si esta situación continúa, tendrán que asumir toda la responsabilidad como potencia ocupante. Podría volver a ser como era antes de Oslo”, dijo un alto funcionario de la Autoridad Palestina, Hussein al-Sheij, al diario The New York Times.