Es tan así que el pasado domingo comenzaron las evacuaciones en el condado de Palm Beach, Florida, incluidas las ciudades como Júpiter y Boca Ratón, hoy las mismas continúan al igual que en los condados de: Martin, St Lucie, Brevard y Nassau, aunque estas últimas comenzaron este lunes por la mañana. A esto se le suma el accionar de la Cruz Roja que comenzó una campaña para pedir donaciones de sangre y distintas contribuciones para actuar en el sur de Estados Unidos.
"Estamos movilizando a más de 1,600 voluntarios capacitados de todo el país, 110 vehículos de respuesta a emergencias y 99 cargas de tractocamiones llenas de suministros de ayuda, incluidos catres, mantas y 63,000 comidas listas para comer", explicó la organización internacional para luego explicar que en Bahamas ya están actuando.
Por su parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis aseguró que las empresas de servicios públicos ya tiene preparado un plan en caso de corte energético, en el cuál aproximadamente un grupo de 17.000 ayudará a restaurar los servicios. Además, explicó que en el proceso de evacuación se le dio prioridad a hospitales y casa de ancianos. Claro que todo el accionar es preventivo ya que no hay ninguna certeza de que Dorian toque suelo norteamericano.
En Carolina del Sur, el ex gobernador y ahora senador por el mismo estado, Roy Cooper, aseguró que si bien se ordenó una evacuación que se está llevando a cabo y el no saber si el huracán tocará tierra o no, le preocupa que la mayoría de las personas no se tomen la situación en serio, ya que algunas se negaban a evacuar.
“¡La amenaza de tormentas que amenazan la vida también sigue siendo alta, y la erosión severa de las playas y las líneas de dunas es casi segura! La combinación de marejadas y mareas astronómicas elevadas provocará una fuerte acumulación de olas y agua, lo que provocará la inundación de muchos lugares costeros ", aseguró la oficina del Servicio Meteorológico en Melbourne.
En tanto Bahamas continua envuelta en el huracán de la destrucción ya que se llevó por delante por lo menos a 13.000 hogares. Así como las comunicaciones, tanto que la Guardia Costera de Estados Unidos decidió desplegar sus tripulaciones en el territorio para, al igual que la cruz roja ya está haciendo en Bahamas y hará en Florida, entrar en acción y ayudar después de la tormenta.
"Ha habido grandes daños a la propiedad y la infraestructura. Afortunadamente, no se reportaron pérdidas de vidas", dijo el domingo por la tarde Joy Jibrilu, directora general del Ministerio de Turismo y Aviación de Bahamas.