La presencia de Turquía en el conflicto está siendo cuestionada por muchos líderes políticos como Emmanuel Macron ya que la de Rusia era algo esperable teniendo en cuenta que desde el momento uno se involucró y es un aliado histórico de Armenia. Es así que la mayor victoria geopolítica aquí es para el Moscú de Vladimir Putin, quien se sigue haciendo paso a lo grande en la región mejor conocida como "su patio trasero" ya que se trata de dos países que solían pertenecer a la Unión Soviética.
Aunque claro esto no fue bien recibido por los ciudadanos armenios teniendo en cuenta que lo vieron como un saqueo de territorio. Más de 1.300 soldados habían muerto solo en el lado armenio del conflicto desde finales de septiembre, cuando estalló la disputa. Es así que en Ereván, la ciudad capital de Armenia, cientos se reunieron en protestas que acabaron con la sede de Gobierno saqueada, el edificio del parlamento tomado por manifestantes y muchos pidiendo la renuncia del presidente. “El ejército dijo que hay que parar, que hay ciertos problemas y o no ven perspectivas de solucionarlos o se han agotado los recursos para su resolución”, explicó. Mientras que en Bakú, la capital de Azerbiyán, todo era festejo y cánticos.
Sin embargo todavía no está claro que sucederá en la región de Nagorno Karabaj, sobre todo con las fuerzas de paz enviadas por Rusia: ¿hasta cuando se quedarán y que voz tienen las autoridades de Azerbiyán de cara a estas? Por ahora todos festejan la victoria.