Recordemos que casi un mes atrás cuando los contagios de la famosa segunda ola ya habían vuelto a aparecer en Europa tras un verano de felicidad y despreocupación, Merkel ya había establecido nuevas restricciones. "Queremos actuar a nivel regional, específica y decidida, en lugar de cerrar todo el país nuevamente; esto debe evitarse a toda costa", había dicho la canciller en ese entonces de cara a aplanar la curva de contagios. Si embargo el plan no fue sostenible en el tiempo y ahora las medidas son un tanto más extremas.
Si bien entre todos los países de Europa, Alemania fue uno de los que mejor controló la primer ola de contagios en su momento, los rebrotes y las protestas sociales en contra de las restricciones fueron demasiado para lidiar. En consecuencia, Merkel decidió seguir la línea de muchos de sus vecinos. Esto teniendo en cuenta que el Reino Unido, Italia y Grecia informaron aumentos diarios récord de casos el miércoles, mientras que en Francia, Emmanuel Macron también toma medidas drásticas para volver a las bases del confinamiento.