"Incluso los más mayores, con salud frágil, tienen posibilidades de recuperarse de la enfermedad si son bien cuidados”, afirmó en conferencia de prensa.
"Europa, y también otras regiones del planeta, deben mejorar la formación del personal que trabaja en los centros de tercera edad, cambiar su modo de operación y construir sistemas de cuidado a los mayores que den prioridad a sus necesidades", agregó.
Luego de señalar la importancia de que el personal de los hogares tengan acceso a equipamiento de protección y una apropiada remuneración por sus largos horarios de trabajo, Kluge remarcó la urgencia de "ajustar la forma en que estas instalaciones operan, buscando un equilibrio entre los requisitos de los residentes y sus familias con garantías de que estos servicios son seguros y el personal está bien protegido".
"Heredamos los valores europeos y nuestras oportunidades de esas generaciones pasadas, por lo que debemos cuidar de ellas, es nuestro deber y no podemos dejar a nadie atrás", concluyó el director de la organización.