"Es perfectamente obvio cuando se observa el gradiente de la enfermedad que ahora tenemos una amenaza real para nuestro país, para la capacidad de nuestro NHS de manejarlo, y a menos que lo hagamos bien, veremos miles de vidas perdidas", explicó Johnson este viernes para después agregar que el objetivo principal es detener la propagación de la enfermedad, al igual que lo hizo el presidente argentino, Alberto Fernández el jueves 19/03 por la noche.
Aunque Johnson fue un poco más allá con sus medidas y el canciller, Rishi Sunak, reveló que el contribuyente cubriría el 80% de los costos salariales de los trabajadores, para que no se sientan las pérdidas. Si bien en un principio Johnson se negaba basándose en el hecho un tanto iluso de que el cierre de los bares atenta contra "el derecho inalienable de los nacidos en Inglaterra de ir al pub". Pero claro la presión y la realidad fue más fuerte que sus fantasías nacionalistas. Claro que esta medida fue vista como algo extremo teniendo en cuenta que ya se habían cancelado espectáculos y eventos deportivos.
Es así que después de sus comentarios parece haber entrado en razón y le pidió a todos los londinenses que no sean inconscientes y que se queden en sus casas. "No hay garantía de que tenga síntomas leves", explicó el mandatario.
Por otro lado, el Coronavirus llegó en un momento clave para el futuro de Johnson porque cuando su único objetivo era llevar adelante el Brexit y finalizarlo de una vez por todas a través de un acuerdo con la Unión Europea, todos los planes fueron interrumpidos por el COVID-19. Es así que las reuniones en Bruselas quedaron suspendidas hasta nuevo aviso, y las grandes empresas y sindicatos comenzaron a presionar al gobierno para que tome decisiones en cuanto al escenario actual, sobretodo teniendo en cuenta que las la Unión Europea decidió cerrar las fronteras al ser la región mas afectada hasta el momento.
Y todo esto a horas de que se cumplan los primeros 100 días de gobierno del conservador. Aunque todavía no hizo historia como el quería.