"Hemos construido nosotros mismos nuestro separatismo. Es el de nuestros barrios, los guetos que la República ha permitido, hemos construido una concentración de miseria y dificultad", dijo.
Entre los principales puntos a destacar, la ley prevé:
- Educación obligatoria en las escuelas a partir de los 3 años, salvo motivos de salud. La educación escolar a domicilio será "estrictamente limitada". Macron afirma que más de 50.000 niños son educados a domicilio, y cuando son interrogados solo aprenden rezos, explica el portal Descifrando la Guerra.
- Francia asumirá la formación de los futuros imanes, poniendo fin al sistema de los imanes enviados por potencias extranjeras (Marruecos, Argelia, Turquía, algunos países del Golfo). Se trata de un proyecto concebido hace muchos años, sin éxito.
- Los alcaldes estarán más controlados por los prefectos. Macron ha declarado que algunos alcaldes son presionados por comunidades para configurar "menús confesionales" o "espacios en las piscinas" donde se produce división entre hombres y mujeres.
- Mayor poder para disolver asociaciones. Los motivos se extenderán a “atentado contra la dignidad de la persona” o “presión psicológica o física”. Toda asociación que solicite una subvención deberá firmar una "carta de laicismo".
- Obligación de neutralidad religiosa para los empleados de empresas subcontratas para un servicio público.
- Fin a la la Educación en Lengua y Cultura de Origen, que permite a los padres inmigrantes enseñar su lengua de origen en las escuelas, los profesores son contratados y supervisados por los países de origen. Ahora serán las instituciones francesas quienes enseñarán las lenguas.
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Mayor control sobre la financiación de las mezquitas. Macron ha declarado que quieren "prevenir los golpes de estado dentro de las mezquitas".
- Ayudar al Consejo Francés de Culto Musulmán. Ayudar en la certificación de imanes, y comprometerse a hacerles respetar una carta de valores. "Prohibir el Islam es una estupidez. Este es el mejor regalo que podríamos dar a quienes quieran sacudir la República”.
- La creación un instituto científico de islamología y dar más protagonismo y medios a los estudios islámicos y árabes en las universidades francesas. El objetivo es que Francia sea “un país de excelencia en el estudio de la civilización musulmana” y no deje el debate intelectual a otras naciones e instituciones que defienden interpretaciones fundamentalistas de la religión.
"Candidato a la presidencia de la República, en 2017, Macron solo denunciaba al «comunitarismo», sin entrar en detalles. Dos años más tarde, comenzó a denunciar el secesionismo cultural. Para terminar aceptando la crisis multicultural de fondo: en el islam francés, la religión de 5 o 6 millones de franceses de confesión musulmana, cohabitan malamente en unas organizaciones (controladas por países como Marruecos y Argelia) que dialogan y aceptan las instituciones francesas, y unas organizaciones que llevan años viviendo en la periferia institucional de Francia, estimando que su religión (el islam integrista, político, yihadista, con frecuencia) «está por encima y es más importante» que las instituciones del Estado", explica el diario ABC.
Macron dijo que pretende la construcción en Francia de “un islam de la Ilustración”, moderado, moderno y compatible con los valores de la República.