Si bien los actores aseguraron que las palizas no fueron de forma intencional, sí causaron un gran problema para su vida fuera del trabajo. Claro que las personas solamente ven un traje de plástico y goma espuma, es por eso que una abuela comenzó a pegarle en la cabeza al traje de Mickey para demostrarle a su nieto que no debía tenerle miedo, que es inofensivo. En consecuencia causó una lesión en el cuello del actor sin saberlo, ya que luego la familia se sintió confundida ante las acusaciones y el daño que había causado.
Aunque esto no fue todo porque la peor parte se la llevó la mujer que se pone el traje de Mickey Mouse cuando un hombre posó para lo foto con el personaje y al miso tiempo le tocó el seno 3 veces. La misma alertó a las autoridades pero decidió no presentar cargos oficialmente, aunque claro es más que inapropiado. El hombre en cuestión fue identificado como un visitante desde el Estado de Minnesota y no fue la primera vez en aparecer en bajo el radar de las autoridades del parque ya que anteriormente había tenido interacciones inapropiadas con otros personajes.
Esta es una clara demostración de como el movimiento #MeToo llegó hasta los parques temáticos de Disney, porque a la cadena televisiva ya lo había hecho cuando tan solo unos meses atrás las mujeres trabajadoras de Walt Disney Company acusaron a la empresa de llevar a cabo una discriminación por género ya que sus compañeras mujeres ganaban mucho menos que un hombre en el mismo puesto. Esta es una de las grandes luchas de los colectivos feministas alrededor del mundo, entre otras.
Esta última demanda fue colectiva y demostró que no es una buena práctica para la empresa de acá hacia el futuro. "Es desmoralizante y emocionalmente agotador. Es hora de que Disney se una a las docenas de compañías de California que se han comprometido a pagarles a sus trabajadoras de manera justa", explicó una de las denunciantes. "Estar mal pagado y subvaluado año tras año tiene un efecto acumulativo muy real, financieramente".