Aunque en estos países se adoptó por recortes en el sector público para contener la ampliación del déficit, que según el IIF podrían compensar la reducción de las exportaciones de crudo, se espera que los déficits agregados aumenten del 2,5% del 2019 al 10,3% del PIB.
Así, Arabia Saudita, la economía más grande de la región, podría experimentar una baja del PIB del 4%, y su déficit aumentar al 13%.
Pese a ello, el Instituto de Finanzas Internacionales apunta que el sistema bancario regional se mantuvo firme y sólido, con una fuerte liquidez y préstamos relativamente bajos.
Esto se debe al apoyo de las autoridades de la región a la liquidez de los bancos, con ayudas que ascienden al 4,4% del PIB, unos US$54.000 millones.