El mismo explica que desde que es un adolescente y jugaba con personajes ficticios que vivían en una consola, disfrutaba de adquirir nuevas identidades, a veces solo por gusto y otras para intentar dejar atrás ideas o declaraciones que le habían parecido algo "embarazosas", explican en WIRED. Aunque nunca se imaginó que también iba a usar pseudónimos para dar a conocer una de las causas más grandes de la historia y que fue una de las bases para poner en duda los comportamientos de los gobiernos y la utilidad de Internet. Es así que en los primeros contactos con los diarios se presentaba como Citizenfour o Verax.
Aunque ese amor que sentía a principios de los años 90' por el fenómeno Internet hoy parece ya no estar. "La anarquía más agradable y exitosa que he visto", dijo Snowden en una entrevista con WIRED al describir lo que Internet significaba para él en ese entonces. Recordemos que previo a la filtración de documentos, Snowden ya era un fanático de la tecnología ya que se desempeñaba como consultor tecnológico en Estados Unidos, hasta que fue empleado de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA).
Las primeras 100 páginas de su biografía describen su infancia, lo que no se conoce acerca de Edward Snowden, ya que pasó a la vida pública recién en 2013. Sin embargo según explican desde la revista norteamericana, es una de las partes más interesantes de la publicación. Luego aparece su vida de juventud hasta que en un momento relata como decide darle la espalda al gobierno de Estados Unidos y a todos sus compañeros de trabajo en la NSA. Es así como también después reflexiona sobre su rol en la actualidad y como muchos lo ven como una amenaza nacional.
Al diferencia que el hacker Julian Assange, que actualmente se encuentra en una prisión de máxima seguridad en Londres por haber dado a conocer de la mano de su fundación Wikileaks, la mayor cantidad de filtraciones en la historia del periodismo a nivel mundial, a Snowden lo movían otras cosas: el periodismo de calidad, al igual que su colega Glenn Greenwald, quien fundó The Intercept en Estados Unidos, que meses atrás también filtró mensajes del ex juez brasileño Sergio Moro, los que reflejaron como él direccionó el juicio contra el ex presidente Lula da Silva para que este concluya con su condena.
“Si no hubiera sido yo, habría sido otra persona. El momento de Edward Snowden fue inevitable, porque solo puedes tirar los dados a la conciencia durante tanto tiempo hasta que alguien se oponga ”, explicó Snowden a WIRED, enojado y desilusionado con el sistema. Aunque hoy las cosas son distintas en Estados Unidos, o por lo menos lo intentan ser ya que el Congreso por ejemplo está evaluando terminar con los programas de recopilación de datos.
En su libro Snowden asegura que estas prácticas por parte de gobiernos y empresas tecnológicas son un abuso a los derechos humanos. "Nos hemos visto obligados a vivir desnudos antes del poder durante una generación", aclara Snowden para luego explicar que cuanto más guardamos secretos y queremos presevar nuestra vida privada, más incentiva a quienes se dedican a espiar a hacerlo. Y acá es donde trae a colación el concepto de la liberta de expresión y democracia, dos conceptos que se creían que eran la base de Internet, pero ahora ni se tienen en cuenta.
"Ese es el precio de admisión a una sociedad libre", dice Snowden ya que la libertad de expresión y el libre acceso a la información es lo que nos termina condenando con la aparición de espías y hackers, hasta las noticias falsas que aparecen porque cualquier puede producir información y acceder a ella también.
El norteamericano ahora reside en Moscú (ciudad capital de Rusia) pero asegura que le gustaría que Francia le conceda el asilo, ya que solamente se podrá quedar dependiendo del Kremlin hasta 2020 y claro a Estados Unidos no puede regresar porque tiene una orden de búsqueda por espionaje, algo que puede ir desde 30 años de condena hasta cadena perpetua.