Asimismo, la representante sostuvo que el país se enfrenta a un amenaza "nunca antes vista" de un expresidente que causó el ataque al Capitolio (6/1) y que "reanudó su agresivo esfuerzo por convencer a los estadounidenses de que le habían robado las elecciones".
"No me quedaré sentada a mirar en silencio mientras otros llevan a nuestro partido por un camino que abandona el Estado de derecho y se unen a la cruzada del expresidente para socavar nuestra democracia", afirmó la republicana.
Los integrantes del partido decidieron no realizar una votación grabada ya que se debía votar a viva voz para "mostrar la unidad", detalla el periódico estadounidense The New York Times (The NYT).
Por su parte, el expresidente republicano Donald Trump defenestró a Cheney y aplaudió su destitución, llamándola "una pobre líder, un importante tema de conversación demócrata, una belicista, y una persona sin absolutamente ninguna personalidad o corazón".
En su reemplazo, los líderes republicanos pusieron sus fichas en la representante Elise Stefanik, de Nueva York, quien ha mostrado su lealtad a Trump y su respaldo a las reclamaciones de fraude electoral.
Con esta votación se termina la previsible purga del Partido Republicano, que fiel al exmandatario y deja fuera a las voces disidentes que rechazan las falsas acusaciones de fraude electoral. De ser elegida Stefanik, los tres principales puestos de liderazgo republica de la Cámara de Representantes serán ocupados por legisladores que votaron en contra de la certificación de la victorial del actual mandatario Joe Biden, detalla The NYT.