Entre ellos, el hermano del rey Salmán, el príncipe Ahmed bin Abdulaziz; un expríncipe heredero sobrino del monarca, Mohammed bin Nayef, conocido como MBN; y el hermano menor del príncipe Nayef, Nawaf bin Naayef.
Los 3 estarían ahora acusados de traición, de haber conspirado para destronar al rey Salmán y así eliminar sus planes de ser sucedido por su hijo, MBS.
Según varios medios, las detenciones tuvieron lugar en la madrugada del jueves al viernes, cuando 2 guardias de la corte real vestidos de negro y con máscaras que ocultaban sus rostros, entraron en las viviendas de los hombres en un campamento en el desierto en las afueras de Riad, los registraron y llevaron detenidos. Varios miembros de la familia y un ex-alto funcionario estadounidense han confirmado las detenciones desde el anonimato, explica la revista Vanity Fair.
Ahmed bin Aabdulazis es una figura peligrosa para el poder del príncipe heredero. Tanto él como el rey Salmán son hijos del fundador del reino actual y hasta que el monarca designara como heredero a MBS, la sucesión había pasado de hermano a hermano, lo que legitimaría su reclamo al trono. Mohamed Bin Nayef, de 60 años, era el heredero al trono hasta 2017 cuando inesperadamente fue remplazado por su primo MBS, de 34, en lo que algunos observadores interpretaron como resultado de una lucha de poder. Al elegir a uno de sus hijos como sucesor, Salmán rompió la tradición de alternancia entre las distintas ramas de la familia real, explica el diario El País.
En los días que siguieron, continuó la purga con nuevos arresto contra miembros de la familia real críticos de la figura de MBS. Según la web Middle East Eye, hasta unos 20 príncipes han corrido la misma suerte que sus subalternos. Entre ellos, el actual ministro del Interior, el príncipe Abdelaziz bin Saud bin Nayef -sobrino del detenido Mohamed bin Nayef- y su padre, Saud bin Nayef, han sido citados en la corte para ser interrogados por el golpe. Fuentes citadas por Reuters precisaron que las órdenes de arresto fueron firmadas por el rey. Se les acusa de "establecer contactos con poderes extranjeros, incluidos estadounidenses y otros, para perpetrar un golpe de Estado".
En un intento por acallar los rumores sobre una inminente sucesión por los problemas del salud del rey Salmán, mientras tanto, Arabia Saudita difundió el domingo imágenes suyas en una ceremonia junto a embajadores.