Su director, Renato Solidum, dijo que la lava no significa que el volcán haya entrado en fase de "erupción explosiva peligrosa", aunque tampoco es una posibilidad descartable.
22.000 personas en los municipios alrededor del volcán han sido evacuadas, de las que 18.100 están refugiadas en 76 centros de evacuación habilitados, según el Consejo Nacional de Reducción de Riesgo de Desastres. Del total de los evacuados, unos 2000 viven en la pequeña isla dentro del lago Taal que conforma el propio volcán.
La provincia de Batangas, donde se encuentra el Taal, proclamó el estado de calamidad. Manila, que está ubicada a unos 60 kilómetros del volcán, está cubierta de cenizas.
El volcán no es muy grande pero se lo considera entre los más peligrosos del mundo dada la gran cantidad de gente que vive en las inmediaciones. Este lunes, además de escupir lava, mostró altas columnas de cenizas iluminadas por relámpagos.
Las clases en escuelas y universidades, así como el trabajo en edificios gubernamentales, están suspendidos.
Según La Vanguardia, el objeto más codiciado en Manila hoy es la mascarilla con filtro N95, recomendada para protegerse de las emanaciones del volcán y agotadas en casi todas las tiendas.