Según la demanda presentada el jueves 15/8 ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, las mujeres fueron presuntamente perseguidas por agentes de la Iglesia de la Cienciología, en represalia por haber acudido a la policía a denunciar a Masterson, entre otros acosos sufridas por ellas y sus familias (como la invasión física de su privacidad). Alegan que hubo una conspiración para obstruir a la justicia.
Una de las demandantes, Chrissie Carnell Bixler, aseguró que conoció a Masterson en una fiesta en 1996 y tras comenzar a salir con él, la obligó varias veces a tener relaciones sexuales; de lo contrario se ponía violento. Se unió a la Iglesia bajo órdenes de él y allí le dijeron que era parte de su trabajo como novia "darle sexo cuando él quisiera".
Bixler asegura que en octubre de 2017 fue perseguida en su auto por 2 personas que la estaban filmando. Poco después, su perro murió sin explicación. La necropsia reveló que el perro sufrió "heridas traumáticas en su tráquea y esófago." También asegura haber sido acosada online, y que agentes de la Iglesia de la Cienciología alentaban a la gente a postear falsos anuncios en su nombre solicitando sexo anal. Dice haber sido acosada, perseguida en la carretera, y víctima de fraude con tarjeta de crédito. A raíz de esto, instaló un sistema de seguridad, que asegura fue hackeado varias veces. El marido de Bixler también es uno de los demandantes.
En 2017, el caso de una de las mujeres no siguió adelante después de que la secta presentara más de 50 declaraciones de sus miembros negando el relato de la presunta víctima.
Otra de las mujeres que realizó la denuncia, Marie Riales, dijo haber sufrido acoso de varios miembros de la secta, que supuestamente han llegado a romper una ventana de la habitación de su hija y a destrozar su camión-restaurante tras publicar anuncios falsos de su venta.
Masterson dijo que la denuncia "supera lo ridículo", en declaraciones recogidas por The Hollywood Reporter. "Por todo lo que hemos leído en la prensa, esta demanda sin fundamentos no irá a ninguna parte porque las acusaciones son ridículas y un engaño", dijo el abogado asesor de la Iglesia, William Forman, en un comunicado. "Es un truco publicitario deshonesto y delirante."