De acuerdo a los compromisos atendidos últimamente por cada uno, queda en evidencia que está habiendo un cambio en el protagonismo: la reina Isabel solo atendió 283 asuntos diplomáticos en 2018 (se estima que la cifra para fines de este año será incluso menor, de 155), mientras que Carlos atendió a 507 compromisos políticos en 2018, muchos de ellos como sustituto indirecto de la reina. Entre 2019 y principios de 2020, se estima un total de 642 eventos para el primero en la línea de sucesión.
"El papel clave de Carlos en la jubilación forzada de su hermano, el príncipe Andrés, después de que este último se viera salpicado por un escándalo sexual de grandes proporciones, ha alimentado las especulaciones de que el primogénito se prepara para asumir la corona", explica Sputnik News.
Andrés fue despedido de sus deberes reales luego de sincerarse a la BBC sobre el escándalo sexual en que está involucrado.
"Nadie es más grande que la institución de la Familia Real. Ni siquiera Andrés, el hijo favorito de la reina. Carlos lo reconoció y actuó con decisión, como el rey que muy pronto podría ser. Este fue el momento en que Carlos se convirtió en príncipe regente", dijo una fuente anónima citada por el medio.