La pregunta que queda de fondo es: ¿Irán busca frenar la propagación del coronavirus o silenciar a la prensa?
Varios periodistas y políticos manifestaron quejas por la medida. El director del diario reformista Etemaad envió una carta al presidente Hassan Rohani para pedirle que revise la decisión, afirmando que "bloqueará la difusión de una información verdadera y transparente, y causará una nueva crisis para los diarios, que ya sufrieron numerosas restricciones y problemas".
Teherán, gobernado por un régimen teocrático, no es el único país donde los dirigentes podrían estar aprovechándose de la situación de emergencia para recortar derechos.
El caso emblemático es el del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quien este lunes se dotó de poderes extraordinarios por tiempo indeterminado, en un peligroso derrape autoritario supuestamente justificado por la crisis de la pandemia.
"Algunas de las respuestas que hemos visto parecen tener poco que ver con detener la propagación del Covid-19. En la ciudad francesa de Aisne, el gobierno local prohibió la venta de alcohol, mientras que en Latvia se prohibieron las apuestas online", mencionó Matthew Lesh del portal CapX, como otros ejemplos.