Allí es donde la Unión Europea reaccionó y comenzó a presionar a la organización supranacional. Aunque esto no llegó en el mejor momento para Europa, teniendo en cuenta que se encuentra hundida en la crisis sanitaria por el Coronavirus y en consecuencia una desaceleración económica y especulaciones de crisis. Sin embargo, por más egoísta que parezca el accionar de Erdogan, la UE lo necesita para que este contenga futuras olas migratorias. “Esta noche es el reinicio del diálogo”, explicó Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea.
La misma cumple hoy, 100 días en el cargo y en solo 3 meses lo único que logró hacer es continuar empujando por cambios a largo plazo y estresarse frente a una crisis migratoria y sanitaria. Teniendo en cuenta además las crisis políticas particulares que están ocurriendo en los países más importantes de Europa, como Alemania e Italia, donde la derecha sigue creciendo frente a una Angela Merkel en caída y sin sucesor y el gobierno está casi partido, respectivamente. Sin olvidar las negociaciones con el Reino Unido por el Brexit, las cuales también gritan crisis futura.
Pero ahora volviendo a la problemática con Turquía, el objetivo de Erdogan es lograr apoyo militar, económico y político frente a una desventaja provocada por su posible fracaso en Siria. En consecuencia, esto significa que quien estará presente en la reunión es el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. Aunque Erdogan no parece estar muy dispuesto a ceder: "Grecia, esta gente no se quedará en vuestro país, solo lo atravesará para quedarse en otro país europeo. ¿Por qué os ponen nerviosos?”, dijo el mandatario turco en televisión abierta.
El mismo se refirió directamente al gobierno de Atenas y al hecho de que estos habían decidido cerrar la frontera hacia otros países de Europa y poner mano dura a los migrantes que llegan desde las costas de Turquía. "Abre tú también las fronteras, libérate de la carga. Que se vayan a otros países europeos”, agregó Erdogan. Aunque lo que parecer no comprende totalmente el presidente turco es que Grecia no está en condiciones de ir en contra de los objetivos de Europa, teniendo en cuenta que no es uno de los países líderes y que la Unión Europea funciona en grupo.
Sin embargo, Ankara también está atrapado por las presiones, teniendo en cuenta el acuerdo aduanero de 1996 que permite un gran flujo de comercio entre Turquía y la Unión Europea. Recordemos que más de la mitad de las exportaciones turcas van hacia Europa, justamente por eso aceptaron ser el país que estaría a cargo de la contención del flujo migratorio.