El mundo se encuentra en una recesión global. Esto significa que los países más ricos están en problemas aunque los más pobres tienen más dificultades que de costumbre y sanciones económicas de Estados Unidos no es lo más conveniente. Es así que en momentos de crisis, reestableciendo los lazos con Israel, Sudán logró deshacerse de las sanciones norteamericanas y abrir una puerta de cara al crecimiento global.
Además es importante tener en cuenta que Sudán era considerado un país que incitaba el terrorismo ya que la década de 1990 fue tildado como tal por albergar al entonces líder de Al Qaeda, Osama bin Laden. Que ahora haya salido de la lista negra de Washington es lo que permite que sea un país que por ejemplo pueda recibir ayuda del Fondo Monetario Internacional. Aunque el acuerdo no le salió gratis al gobierno sudanés teniendo en cuenta que desde la Casa Blanca los obligan a pagar US$ 335 millones en compensación para las víctimas de los atentados con bombas en las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania en 1998 Y 2000 respectivamente.
Este gran paso se suma al encuentro entre el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos tan solo dos días atrás cuando establecieron que no se necesitaría visa para viajar de un país al otro de cara a comenzar a fortalecer lazos comerciales y turísticos.
A su vez, la confirmación del acuerdo llega después del último debate presidencial que decidió dejar de lado la temática de política exterior, el punto fuerte de Donald Trump en estos últimos meses. Y a tan solo 10 días de las elecciones.