Aunque recordemos que cuando Biden encabezaba las encuestas semanas atrás y la figura de Sanders no había tomado la fuerza que tiene ahora, Clinton había asegurado que "a nadie le gusta; nadie quiere trabajar con él", en referencia al senador de Vermont que encabeza las listas. Así se había expresado durante el festival de cine de Sundance en enero pasado. Claro que los comentarios de Hillary no sorprenden demasiado ya que la principal preocupación de la mayoría del Partido Demócrata es: ¿qué hacemos con Sanders?
Según reflejó un informe realizado por The New York Times, la preocupación del partido ante un posible triunfo de las ideas radicales y demasiado progresistas de Sanders es tal que estarían dispuestos a detener la nominación de los ciudadanos en la convención del partido en julio. Tengamos en cuenta que para que un candidato pueda participar en las generales no solo necesita la aprobación de los afiliados al partido sino también de las autoridades, quienes tienen el derecho de negarse si es necesario.
"Solo 9 de los 93 entrevistados demócratas están de acuerdo con que Sanders sea el candidato elegido", asegura The Times. Si bien todavía es muy temprano, ya que solo 3 estados votaron, un movimiento como el descripto anteriormente causaría un gran daño al partido demócrata, que ya viene golpeado por el fallido juicio político a Trump y el fracaso en las elecciones 2016. Aunque al fin y al cabo, son las ideas de radicales de Sanders las que atraen al electorado que decidió dejar al centrismo de Biden de lado.
Esto nos lleva directamente a la segunda figura que se presentó inesperadamente en el escenario político norteamericano: el ex presidente, Barack Obama. En un principio, durante una nueva presentación de recaudación de fondos para el Comité Nacional Demócrata, Obama aseguró que apoyaría a cualquier candidato que resulte elegido.
"Nuestra prioridad urgente es asegurarnos de que nuestro candidato y candidatos en la boleta electoral tengan todo lo que necesitan para enfrentarse a los republicanos y su máquina masiva de recaudación de fondos en noviembre", aseguró el ex mandatario sin dar nombres concretos.
Sin embargo, el pasado miércoles 26/02, Obama salió en defensa de su ex vicepresidente, Joe Biden, a quien las encuestas le dan la espalda en todos lados menos en Carolina del Sur, la esperanza del candidato. De acuerdo con la última encuesta publicada por Real Clear Politics, realizada por la consultora, Monmouth, Biden ganaría el próximo fin de semana con 36% de los votos. Después de los grandes fracasos en los comicios anteriores, esta es la última esperanza de Biden, y un mensaje de apoyo de su ex jefe nunca viene mal.
Obama hizo referencia a un anuncio que apoya al presidente Trump pero utilizando las palabras del ex presidente, algo que golpea directamente a la campaña de Biden. "Este anuncio despreciable está sacado directamente del libro de jugadas de desinformación republicana, y está claramente diseñado para suprimir la participación de los votantes minoritarios en Carolina del Sur", aseguró en un comunicado oficial, Katie Hill, la directora de comunicaciones de Obama.