La nueva moción de GM no solo afirma que tiene nuevas pruebas para demostrar que fue víctima de daños directos, sino que también por primera vez nombra al ex presidente de la UAW, Dennis Williams, como acusado.
GM afirma que Fiat Chrysler y el referido gremialista "buscaron plantar un alto funcionario de la UAW en el directorio de GM para robar información confidencial". La demanda enmendada también alega que Fiat Chrysler usó cuentas en el exterior para financiar un esquema de soborno, que GM afirma benefició al dirigente.
Por su parte este el lunes(07/08), Fiat Chrysler, reiteró que cree que la demanda de GM carece de fundamento, y señaló que un juez de un tribunal federal ya desestimó el caso.
GM había basado gran parte de su caso contra Fiat Chrysler en evidencia descubierta en una investigación federal de un año sobre la corrupción sindical dentro de la industria automotriz. La investigación criminal, que se hizo pública por primera vez en 2017, dio lugar a numerosas condenas, incluido un ex negociador superior en Fiat Chrysler y varios funcionarios de la UAW.
En su queja enmendada, GM acusa a Williams y Joe Ashton, ex vicepresidente de la UAW, de aceptar pagos a cambio de su participación en un complot más grande de Fiat Chrysler para debilitar a GM y forzar una fusión entre las dos compañías.
La presentación alega que Fiat Chrysler, a través de "agentes" no identificados, dirigió fondos a una red de cuentas bancarias en lugares como Suiza, Luxemburgo y las Islas Caimán que luego beneficiaron a Williams, Ashton y otros integrantes del gremio.
"Estas acciones no se realizaron ni perjudicaron a la UAW", afirmaron los abogados de GM en la queja enmendada. "En cambio, estaban destinados a causar daño a GM, y lo hicieron, el objetivo previsto del esquema de soborno de la FCA". El gremio, por su parte, reconoció que no estaba al tanto de las cuentas en el exterior, y que las nuevas acusaciones de GM no surgieron en sus conversaciones con los fiscales federales.