Recordemos que las Islas Galápagos son uno de los destinos del Océano Pacífico más elegidos por los turistas para vacacionar y forma parte del archipiélago del mismo océano. Si bien el territorio tiene un gobernador propio, depende del gobierno nacional de Ecuador, ahora a cargo del populista, Lenín Moreno.
Pero volviendo a la polémica, el uso de la Isla como un campo de aviación estadounidense enfurece a los críticos del gobierno de Moreno y a muchos otros analistas y funcionarios del país sudamericano, en primer lugar porque iría en contra de uno de los artículos de la Constitución ecuatoriana.
Exactamente, según la constitución de Ecuador de 2008, "no se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras para fines militares", manda el documento que después aclara que también queda prohibido ceder bases militares nacionales a fuerzas extranjeras.
De acuerdo con lo que informó el medio británico, The Independent, un avión norteamericano, Boeing 707, junto con otro avion Lockheed P-3 Orion, estarán a cargo de patrullar la zona y de esa forma combatir el narcotráfico. Es por eso también que el Ministro Jarrín asegura que el proyecto no tiene como objetivo la creaciñon de una base aérea, empezando por que "no habrá permanencia de Estados Unidos".
No solamente eso, ya que otros comentarios por parte de los funcionarios del gobierno, como el Minsitro de Defensa, también provocaron enojos. Cuando la discusión tuvo lugar en el Congreso, Jarrín aseguro que Galápagos "es un portaaviones natural", dijo en defensa del proyecto bilateral.
En consecuencia, muchos pusieron de manifisto la característica especial que tiene la isla Galápagos al haber sido declarada Patrimonio Natural de la UNESCO. "Es por eso que de ninguna manera se puede considerar a Galápagos como un portaaviones,ya que nació desde la naturaleza como un laboratorio vivo y único que debemos proteger", dijo Brenda Flor, una de los miembros de la Asamblea.
Por su parte el ex presidente socialista, Rafael Correa, tampoco se quiso perder la ocasión y contestó a las declaraciones del gobierno actual. "Galápagos NO fue un 'portaaviones' para uso de gringos", explicó el ex mandatario en su cuenta personal de Twitter. Aunque hay que tener en cuenta que Correa libra una lucha con el oficialismo de Moreno en distintos vértices, como lo es la protección del fundador de Wikileaks, Julian Assange.
Aunque desde el lado del gobierno de Donald Trump, parece que la lucha contra el narcotráfico es la bandera que utiliza como excusa a la hora de tomar una decisión que puede resultar molesta o escandalosa para otro país. Así lo hizo con México cuando comenzó a planear el muro fronterizo, ya que uno de los objetivos era frenar la inmigración ilegal y el narcotráfico. Al parecer lo está haciendo otra vez con Ecuador ya que mientras habla de erradicar los cárteles narco, se establece en territorio latinoamericano.
Lo que por otro lado beneficia también a los presidentes de estos países que a través de acuerdos con la potencia norteamericana se aseguran un aliado clave como lo es hoy en día Donald Trump.