En realidad el tema de las máscaras encierra un debate más profundo y acuciante: ¿puede el coronavirus transmitirse por el aire? Si tuviésemos una certeza sobre este tema, sería más fácil determinar si el uso extendido del barbijo ayuda o no.
Hasta ahora, la línea oficial dice que el SARS-CoV-2 solo puede transmitirse a través del contacto cercano con infectados o superficies contaminadas. Sin embargo, otros informes indican que el coronavirus puede viajar por el aire.
Sucede que el tema es mucho más complejo que lo que parece a primera vista.
"Cuando la Organización Mundial de la Salud asevera que el nuevo coronavirus 'no es aerotransportado', está diciendo que el virus se expande, en cambio, principalmente por gotas de corto alcance, que aterrizan en la cara de la gente o llegan allí a través de las manos sucias", explica un artículo de Ed Yong en The Atlantic, sobre el tema.
La periodista Roxanne Khamsi escribió que el virus es "definitivamente transmitido por el aire". Las preguntas en realidad son: ¿cuán lejos es capaz de moverse? Y, ¿es lo suficientemente concentrado y estable hacia el final de ese recorrido como para infectar a alguien?
Varios estudios recientes arrojan posibles respuestas. Sin embargo, respuestas definitivas llevarán años.
"Si el virus viaja por el aire, entonces uno intuitivamente piensa que las máscaras lo bloquearían", explica el artículo. Sin embargo, hay evidencia tanto a favor como en contra de esto.
"El flujo de aire sigue el camino de menor resistencia, y si no pasa por la tela, puede entrar por el costado", dijo Lydia Bourouiba, del MIT, a The Atlantic. "No hay evidencia en absoluto de que los barbijos sean efectivos contra las gotas más pequeñas."
Sin embargo, un buen argumento a favor del uso masivo de máscaras es que aún si no pueden proteger de que el virus entre, podrían evitar que el virus salga de las personas infectadas y se propague.
"Cuando los oficiales de salud pública dicen que no hay evidencia suficiente como para decir que el Covid-19 es aerotransportado, están refiriéndose específicamente a (partículas diminutas del aire exhalado, conocidas como) aerosoles, cargadas de virus, de menos de 5 micrómetros de diámetro. Comparadas con las gotas, que son más pesadas y se cree que viajan solo distancias cortas después de que alguien tose o estornuda antes de caer al piso o sobre otras superficies, los aerosoles pueden permanecer en el aire por más tiempo y viajar más", explica un artículo de Dyani Lewis en la revista Nature.
"La mayor parte de la transmisión se produce a corta distancia, advierte Ben Cowling, epidemiólogo de la Universidad de Hong Kong. Pero la distinción entre gotas y aerosoles no es útil porque 'las partículas que salen con el virus pueden tener una amplia gama de tamaños. Desde muy grandes hasta aerosoles', explicó."
Mientras tanto, también están bajo cuestionamiento las cifras de posibles víctimas en USA que presentó hace unos días Trump, publicó el diario The Washington Post. Según ese modelo, entre 100.000 y 240.000 personas morirán en ese país por el Covid-19. Sin embargo, figuras alertan que no es claro cómo se llegó a ese número. La Casa blanca tampoco lo explicó. El propio Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas que aconseja a Trump sobre la pandemia, dijo que hay demasiadas variables en juego como para hacer una proyección confiable. Y el director de los CDC, Robert Redfield, tiene dudas sobre la precisión de las cifras presentadas.