Hasta ahora, la red social sostenía la política de dar un trato especial a los políticos, que estaban eximidos de gran parte de las normas respecto de los contenidos que se aplican al resto.
Facebook ha operado hasta ahora en base a la presunción de que los posteos de los políticos son de interés periodístico y forman parte del debate público, y por lo tanto no deben estar sometidos a la misma reglamentación que el resto, aún si resultan ofensivos, abusivos o polémicos.
Facebook tiene una “exención por interés periodístico” general desde 2016, explica la agencia AP. Pero la política ganó atención en 2019, cuando Nick Clegg, vicepresidente de asuntos globales y comunicaciones, anunció que al discurso de los políticos se le daría el trato de “contenido de valor noticioso que, como regla general, debe verse y escucharse”.
La excepción por contenido noticioso, explicó en un blog en su momento, significaba que si “alguien hace una declaración o comparte una publicación que viole nuestros estándares comunitarios, de todas formas la permitiremos en nuestra plataforma si creemos que el interés público por ver el contenido es mayor al riesgo de daño”.
A excepción de que expresaran contenido ilegal, como pornografía infantil, Facebook solo tomaba hasta ahora acciones contra comentarios de políticos si podían llevar a que hubiese daño físico a personas o si desalentaban el ir a votar.
Cuando Facebook suspendió a Trump en enero, citó “el riesgo de una mayor incitación a la violencia” después de la insurrección en el Capitolio.
De acuerdo a lo que tracendió, la política de exención por interés periodístico aplicada hasta ahora a los líderes mundiales sufriría limitaciones, aunque no desaparecería por completo: la compañía podría seguir haciendo esta excepción, pero comenzaría a revelar de manera explícita cuándo la excepción ha sido aplicada.
Facebook introduciría asimismo otro cambio que podría llevar a que más líderes y políticos sean suspendidos de la red social si continúan rompiendo las reglas de la compañía respecto de -por ejemplo- el discurso de odio o la incitación a la violencia, dijo la fuente.
La compañía, sin embargo, no revertirá su política de eximir a los posteos de los políticos del chequeo de datos en la plataforma, que también ha sido cuestionada por algunos.
Los cambios son consecuencia de una recomendación de la Mesa de Supervisión, un grupo independiente creado por Facebook para revisar sus políticas de contenido.