En consecuencia, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea acordaron que los documentos en papel y las advertencias no eran suficiente, es así que acudieron a lo militar otra vez, como en los viejos tiempos. ¿La solución?: barcos y milicias en el Mar Mediterráneo para evitar que desde Rusia y Turquía llegue armamento hacia el Ejército de Jalifa Haftar. "La UE está implicada en una misión aérea, naval y con disponibilidad también terrestre para bloquear el ingreso de armas en Libia. Significa permitir una estabilización", aseguró el titular italiano, Luigi Di Maio.
Si bien esto es un avance en la forma de proceder de la Unión Europea, ya que efectivamente se involucrará en el conflicto y dejará de lado su etapa de pasividad en el escenario internacional, sus intereses son los que mueven a la región, sobretodo los de la canciller alemana, Angela Merkel, quien no podría soportar otra catástrofe humanitaria que desde 2015 solo trajo desgracias para Europa, entre ellas el Brexit y el crecimiento de la extrema derecha en el territorio. Aunque por otro lado, la irrupción de Europa confirma que Libia está a un paso de convertirse en un conflicto internacional como lo fue Siria.
"El acuerdo muestra que cuando hay voluntad política se puede actuar”, explicó a los medios locales, Joseph Borell, el Alto Representante de Política Exterior de la Unión Europea para luego asegurar que el de este lunes ha sido uno de los debates más "largos intensos" que el mismo recuerda.
Sin embargo, el miedo a la crisis migratoria no es lo único que preocupa a Europa, sino que Libia es uno de los países más importantes de África debido a su gran producción petrolera, lo que está en peligro desde que se desató la guerra civil. Además no hay que olvidar que cuando se trata del oro negro, Europa también se quedó atrás en la competencia entre China, Rusia y Estados Unidos, tal es así que su objetivo de cara a 2050 es ser 100% energías renovables. Lo mismo ocurrió en la competencia armamentística, donde hasta Estados Unidos se está quedando atrás frente a China y Rusia.
A su vez, la intervención de Europa, va totalmente en contra de la última consigna de la Organización de las Naciones Unidas y algo que viene buscando hace tiempo: garantías de los países extranjeros de no más injerencia militar en Libia.