A pesar de eso, el presidente Putin sí comenzó con medidas de prevención, así lo dio a conocer el pasado jueves 19/03 el primer ministro Mikhail Mishustin en una reunión del gobierno: "Se ha creado una reserva de 700,000 sistemas de prueba", explicó el funcionario para luego asegurar que si es necesario se distribuirán los insumos alrededor del país. Pero esto no es suficiente para que el total de la población confíe en el Estado.
"Muchos no se fían de las autoridades porque en otros muchos casos, en situaciones extraordinarias, han mentido y ocultado”, explicó al diario EL PAÍS de España, el analista político, Alexéi Mázur. Por supuesto que el mismo se refirió directamente a la catástrofe de Chernobyl que todavía continúa siendo una mancha negra en la historia de Rusia, más exactamente de la Unión Soviética. Si bien es cierto que en ese entonces predominaban otros objetivos y valores, hasta el día de hoy Rusia se destaca por sus secretismos.
“Algunos lo hacen inconscientemente y otros a propósito para sembrar la desconfianza hacia lo que hacen las autoridades federales o municipales, para causar el pánico”, explicó Putin con respecto a los críticos y quienes según él intentan desestabilizar al gobierno.
Recordemos también que el Coronavirus llegó al país en un momento decisivo y de crisis para el gobierno de Putin, teniendo en cuenta que se encontraba en medio de un plan político interno para lograr extender su mandato hasta por lo menos el 2036. Esto ocurrió luego de una serie de medidas inesperadas que acabó en la renuncia de todo el gabinete ruso. Actualmente la Duma (Congreso ruso) ya aprobó el proyecto de Putin y todo va viento en popa para el mismo.
Es por eso también que le preocupa el impacto que pueda llegar a tener el Coronavirus, teniendo en cuenta que para que lo aprobado por el Senado se ponga en marcha tiene que se aceptado por la consulta popular que se celebrará en abril. Aunque los números que giran en torno a la figura de Putin no son los peores ya que solamente el 26% de la población siente desconfianza hacia el mismo, pero el gobierno en general registra un nivel de desconfianza del 47%.
Por otro lado, el COVID-19 apareció en medio de la guerra por el petróleo o la grieta de la Organización de los Países Petroleros (OPEP). Tengamos en cuenta que hace meses existe una puja entre Arabia Saudita y Rusia en cuanto a qué decisiones tomar respecto a la producción de petróleo. Esta se profundizó aún más cuando China, el mayor comprador de petróleo en el mundo, se vio envuelto en una crisis que lo obligó a importar menos y en consecuencia a una sobreproducción del oro negro.