Aunque a nivel internacional los planes no venían del todo mal para Trump teniendo en cuenta que por primera vez en 30 años países, enemistados desde hace décadas como Israel y El Líbano se sentarán a conversar sus fronteras. A esto se suma que Baréin y los Emiratos Árabes Unidos establecieran relaciones diplomáticas con Israel, en acuerdos mediados por la administración de Donald Trump. Esto significa que el famoso Plan de Medio Oriente del que viene hablando el mandatario desde su campaña en 2016 finalmente está dando frutos.
Pero no todo es color de rosa ya que al mismo tiempo, las relaciones con Rusia no van de maravilla teniendo en cuenta que en le camino para establecer un nuevo tratado de armas nucleares entre Rusia, China y Estados Unidos, el republicano propuso que las ojivas rusas, chinas y estadounidenses e incluya una verificación más intrusiva. Algo que por supuesto no es conveniente para el Kremlin de Vladimir Putin.
Aunque esto no es todo ya que de acuerdo a lo que explica The Wall Street Journal en referencia a lo conversado con las autoridades rusas, el país está preparado para "contrarrestar" en caso de que la administración Trump deje caducar el New START que comenzó en 2011 y vence en 2021. Al mismo tiempo teniendo en cuenta que desde el comienzo de su mandato, uno de los objetivos de Trump fue aumentar su capacidad armamentístca. Es por eso que los negociadores norteamericanos siguen enfocados en cumplir las promesas a toda costa.
"Si Rusia no acepta nuestra oferta antes de las elecciones, el precio de la entrada subirá", dijo Marshall Billingslea, el principal negociador de la Casa Blanca al periódico ruso Kommersant, tan solo unas semanas atrás. Es así que otra vez la situación se convierte en un juego de "quien aguanta más sin dar el brazo a torcer". Esta vez quien tiene mucho más para perder es Donald Trump quien se juega la reelección. Aunque al mismo tiempo Estados Unidos sigue teniendo un presupuesto mayor para armamento en comparación al Kremlin.