La realidad es que la epidemia llega a Estados Unidos en el peor momento para el presidente republicano, teniendo en cuenta que solamente nos encontramos a 8 meses de las elecciones generales donde el mismo se juega su reelección y todo estaba manteniéndose estable y en crecimiento, hasta que llegó el "virus chino", como lo llamó Trump. Aunque en cuestión de semanas el índice económico Dow Jones perforó 20.000 puntos y perdió todo lo que había conseguido en tiempo de Trump.
Esto por supuesto estuvo potenciado por la actitud de negación que el mandatario tuvo al principio, ya que si tal vez se actuaba con anterioridad y de forma extrema se habrían prevenido algunos efectos. Aunque al fin y al cabo la epidemia está dañando a todos los gobiernos alrededor del mundo por igual.
Pero volviendo a la situación del Partido Demócrata, muchos analistas y miembros del partido temen que el Coronavirus impulse a la figura de Donald Trump, ya que si bien todos los factores están en su contra, el mismo decidió cambiar el foco con el cuál se acerca a la ciudadanía, empezando porque decidió establecer un estímulo masivo, que incluye pagos directos a los estadounidenses en tiempos de crisis. Aunque también es cierto que en una crisis económica los votantes cambian de rumbo y miran para el lado contrario.
Sin embargo, ahora Biden tiene como objetivo acaparar a una mayor cantidad de votantes bajo su ala, y eso significa también los de Sanders. “Te escucho, sé lo que está en juego, sé lo que tenemos que hacer. Nuestro objetivo como campaña y mi objetivo como candidato a presidente es unificar a este partido y luego unificar a la nación", explicó el ex vicepresidente de Obama en uno de sus últimos discursos.
La realidad es que el Coronavirus llegó en un momento de máxima tensión en Estados Unidos, y donde el que no estaba lo suficientemente fuerte, fue arrasado por la crisis, el principal: Bernie Sanders y por supuesto Donald Trump.