La isla de Lesbos es pequeña, es por eso que las autoridades están evaluando trasladar refugiados hacia otras ciudades, de hecho hay muchos de ellos que escaparon hacia la capital de la isla: Mitilene. Aunque muchos otros que no se percataron del fuego en un primer momento ya que sus carpas o instalaciones se mantuvieron intactas, horas después fueron desalojados y detenidos por las autoridades hasta que haya una decisión oficial de traslado.
En tanto, todavía se esperan ordenes por parte dela Comisión Europea de Ursula von der Leyen quien solamente dijo sentir "profunda tristeza". En su lugar, quien si ofreció una solución parcial fue el gobernador de una región en Alemania occidental, Armin Laschet, dijo que estaba dispuesto a admitir hasta 1.000 refugiados. Aunque claro todavía hay 11.000 que necesitan ser reubicados. Esto sin duda fue un revés para los planes de Europa cuya preocupación principal en estos momentos era pura y exclusivamente la pandemia del coronavirus.
La realidad es que las condiciones del campamento eran malas previa al incendio y si bien el Primer Ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, condenó a quienes lo iniciaron, muchos ven esto como la oportunidad de traslado para miles de inmigrantes que vivían hacinados, algo que también dejo en claro el mandatario. Al mismo tiempo desde la Unión Europea enviaron barcos de rescate hacia un hotel provisional para los más vulnerables como chicos y personas mayores.
"Había tanta gente tratando de moverse, tratando de escapar. Fue un caos absoluto", dijo a The New York Times, Jonathan Turner, un trabajador humanitario del campo de refugiados. "Ahora hay miles de personas sentadas en la carretera principal", agregó otro de los voluntarios, Nick Powell.