El mismo establece una futura partición de Jerusalem (la ciudad sagrada tanto para la comunidad árabe y judía), aunque sin que deje de ser capital de Israel. Si bien habla de la futura creación de un Estado de Palestina, exige muchas cosas por parte del Estado Palestino que los mismos no están dispuestos a cumplir.
Se suponía que el anuncio de este acuerdo tendría que impulsar la campaña de Netanyahu, sin embargo, el perder su inmunidad parlamentaria y enfrentarse a las acusaciones penales del fiscal general de Israel, tuvo sus consecuencias negativas y opacaron la "solución" al conflicto histórico en Medio Oriente.
Pero ahora, volviendo al proceso electoral del próximo lunes 02/03, el gran problema de fondo que todavía existe en el escenario político israelí es la diferencia entre los partidos seculares y religiosos, y el extremismo por supuesto. Benny Gantz, el ex militar y opositor de Netanyahu tiene como objetivo seducir a todas aquellas minorías que apoyan a la ultra ortodoxia del Primer Ministro, algo que él no tiene.
Si bien ambos candidatos comparten objetivos, por ejemplo la dureza para con Irán y las facciones del Hezbollah en el sur de El Líbano, o la anexión de Cisjordania, una de las promesas de campaña de Netanyahu que todavía no pudo cumplir al 100%. Aunque sí existe una necesidad de cambiar al líder político, aunque la otra mitad del país no piensa lo mismo.
"Nadie tiene experiencia en esto, nunca ha sucedido en la historia de esta democracia", explicó este viernes, Yair Lapid, uno de los co-líderes con el Sr. Gantz del partido centrista Azul y Blanco. El mismo se refirió al hecho de que la triple repetición de elecciones habla de la disconformidad política y gran grieta que existe en la sociedad israelí.