Además tengamos en cuenta que el Senado, más exactamente el Comité de Relaciones Exteriores fue quien una vez ya bloqueo la venta de misiles y armas a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, así como también en abril de este año presentaron, tanto Senadores como Diputados, es decir republicanos y demócratas, pasaron una ley en cuanto a recortar la asistencia militar a la guerra de Arabia Saudita en Yemen, que luego fue vetada por el mandatario, imponiéndose sobre los legisladores y continuando con su plan en política exterior y sus buenas relaciones con los saudíes y su producción de petróleo.
Pero volviendo a la audiencia de este miércoles en el Senado, los legisladores debatirán acerca de la autoridad de emergencia que presentó la adminstración Trump para vender armas al reino saudí además de castigar al régimen por su historial de violación a los Derechos Humanos.
Esto coincide con la próxima presentación del proyecto del presidente del comité, Jim Risch (R-Idaho) en cuanto a la responsabilización de Arabia Saudita en el caso del periodista. Algo casi imposible en la administración Trump. El castigo propuesto sería el veto de la visa norteamericana para aquellos miembros de la familia real, siendo que cientos de personas del entorno diplomático saudí ingresan a Estados Unidos.
"Esta legislación es un esfuerzo para mover la relación entre Estados Unidos y Arabia Saudita en una dirección diferente y tengo la esperanza de contar con el apoyo de mis colegas para hacerlo", dijo Risch en un comunicado. A esto se le suma la propuesta del demócrata Bob Menéndez para prohibir otra vez la venta de armas e imponer sanciones sobre los miembros de la familia real por el asesinato de Khashoggi. Lo más sorprendente es que ambas medidas están apoyadas tanto por republicanos como demócratas, justo en un momento donde la administración Trump le declaró la guerra a los demócratas.
Según Bloomberg, el proyecto de Risch cuenta con el apoyo tácito de la Casa Blanca de Trump, ya que ya han existido conversciones entre ambas partes, es por eso que su plan no afecta la venta de armas. Si bien el senador es un gran apoyo para Trump en política exterior, cree que los temas alrededor del asesinato del periodista tienen que ser resueltos a la brevedad y con firmeza y siempre abogó por ponerle un freno al poder que tiene Arabia Saudita sobre Estados Unidos y en especial sobre la administración Trump.
En tanto, el gobierno de Arabia Saudita no se pronuncia al respecto pero las pruebas presentadas por la ONU los implican directamente. El mismo aseguraba que al parecer existen 15 personas que considera parte de la misión para matar a Khashosggi, y sugiere que muchos de ellos no están en la lista de los 11 sospechosos (cuyos nombres no se conocen), que enfrentarán un juicio a puertas cerradas en el reino saudí por el crimen.
En tanto, también este miércoles la asociación Reporteros Sin Fronteras, que denuncian casos como los ocurridos con Khashoggi y la falta de libertad de expresión de los periodistas alrededor del mundo, anunciaron que en abril visitaron Arabia Saudita para pedir por la liberación de aproximadamente 30 periodistas más que fueron encarcelados debido a a criticar continuamente a Riad (ciudad capital de Arabia Saudita). El mismo explica que el gobierno no hizo nada frente a las denuncias, solo negarlo.
"El asesinato de Jamal Khashoggi causó un gran daño a la imagen internacional de Arabia Saudita, marcando un punto realmente bajo para un país que tiene uno de los peores récords de libertad de prensa del mundo", dijo el secretario general de RSF, Christophe Deloire, en un comunicado.