Recordemos que si bien las autoridades británicas no actuaron rápidamente, se estableció una cuarentena obligatoria y que solo daba permiso a las personas a hacer ejercicio 1 hora por día. Aunque la situación se tornó mucho más preocupante cuando el Primer Ministro, Boris Johnson, fue quien se contagió con el virus y estuvo internado durante días. Si bien ahora el mismo volvió a sus funciones y se encuentra en perfecto estado, no cree que es momento todavía de dejar de lado el aislamiento.
Sin embargo, esa razón no es suficiente para que el mandatario deje de lado sus objetivos comerciales y sus planes post Brexit. Tengamos en cuenta que se suponía que las autoridades británicas tendrían que estar negociando continuamente con las europeas para establecer los cientos de puntos del acuerdo de salida de la Unión Europea. Aunque claro, el proceso se vio interrumpido por la pandemia y si bien se llevan a cabo reuniones online, no es lo mismo. Es por eso que ahora el foco de Johnson está en la Casa Blanca e Trump.
“Estados Unidos es nuestro mayor socio comercial, y un incremento del comercio transatlántico puede ayudar a ambas economías a superar con fuerza el desafío económico que supone el coronavirus”, explicó este martes 05/05 la secretaria de Estado británica de Comercio Internacional, Liz Truss, al poner en archa la primer ronda de negociaciones para un futuro acuerdo entre Londres y Washington. Aunque Estados Unidos tampoco está en su mejor momento.
La carrera política y la campaña presidencial de Donald Trump corre peligro y la economía del país va camino a una recesión. Además teniendo en cuenta que un tercio de los contagiados por Coronavirus a nivel mundial son norteamericanos. Aunque el intercambio de bienes y servicios, así como el comercio digital y los servicios financieros podrían ser factores que logren darle un impulso a ambos países, pero no será tan fácil teniendo en cuenta que los intereses de ambas partes son un tanto diferentes.
Pero ahora volviendo a las cifras de Coronavirus en el Reino Unido, muchos están poniendo en duda la eficacia del gobierno a la hora de actuar, recordemos que al principio Johnson negaba el impacto del mismo. Sin embargo, desde el gobierno, el Secretario de Estado, Dominic Raab, aseguro que no esta bien hacer este tipo de comparaciones y decretar a Gran Bretaña como el país con la tasa de mortalidad más alta cuando no se sabe exactamente si las cifras de los otros países son ciertas. "No estoy seguro de que la comparación internacional funcione a menos que sepa de manera confiable que todos los países están midiendo de la misma manera", aseguró el funcionario.
Aunque a la hora de comparar al Reino Unido con Italia hay que tener en cuenta ciertos factores, por ejemplo que Italia tiene 6 millones de habitantes menos, o la edad de la población ya que Gran Bretaña tiene una población más joven. Y por supuesto, el sistema y los datos que cada país tienen en cuenta para dar resultados finales.